Cirrosis hepática: Diagnóstico

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Belén Giménez (19 de Marzo de 2012)

El diagnóstico de la cirrosis hepática se suele realizar atendiendo a las causas y a las posibles enfermedades de base del paciente. Sin embargo, en algunos casos es difícil hallar las causas que desencadenan el estado patológico del hígado.

La cirrosis hepática producida por el exceso de alcohol, medicamentos o por sustancias tóxicas (como productos químicos) puede diagnosticarse la mayoría de las veces gracias a la información que proporciona el paciente. Además, se realizan pruebas de laboratorio para confirmar la existencia de cirrosis. Por otro lado, las imágenes médicas (por ejemplo, exploración del flujo sanguíneo del hígado) también pueden ser útiles. Para asegurar el diagnóstico cuando se muestran los síntomas característicos de la cirrosis, puede ser necesaria una biopsia hepática, en la que el médico, con la ayuda de una aguja, extrae una prueba del tejido hepático.

Una de las causas de la cirrosis hepática puede ser la existencia de hepatitis crónica que cause los correspondientes anticuerpos y la conocida como actividad viral en la sangre. El diagnóstico de la hepatitis se puede realizar a través de un análisis de sangre.