Celiaquía

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (21 de Octubre de 2016)

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La enfermedad celíaca, también denominada celiaquía, es una intolerancia permanente del organismo al gluten, que provoca una reacción inmunológica en el intestino, provocando daño severo en el intestino, su inflamación crónica y la desaparición de microvellosidades intestinales. El gluten es una proteína que está presente en el grano del centeno, el trigo, la cebada, el kamut, el triticale y la espelta.

La celiaquía provoca síntomas como diarrea, dolor abdominal, vientre hinchado, sensación de saciedad, náuseas, hasta deficiencias de nutrientes como vitaminas y proteínas, dolor de cabeza, cansancio y pérdida de peso. La enfermedad celíaca provoca un trastorno de la función normal del intestino, especialmente en el comienzo de la infancia, y puede provocar deficiencias nutricionales y, por lo tanto, trastornos del crecimiento y del desarrollo.

La causa de la enfermedad celíaca se sospecha que se trata de una alteración genética, que provoca una reacción inmunológica, en la que el gluten desencadena, como alérgeno, una reacción de antígeno anticuerpo. Como resultado, la membrana de la mucosa del intestino delgado sufre un proceso de destrucción continuo por la ingestión de alimentos con gluten.

Además, los expertos sopesan la existencia de algún defecto enzimático en la mucosa del intestino delgado como posible causa de la celiaquía. También influyen los factores ambientales. Actualmente crece la certeza de que la enfermedad celíaca es un trastorno de origen inmunológico. Debido a la predisposición genética que presenta la enfermedad celíaca, aparece con mayor frecuencia entre los familiares de los afectados y también es más prevalente entre las mujeres que entre los hombres.

Los síntomas proporcionan una primera aproximación al diagnóstico de la enfermedad celíaca, pero el diagnóstico de confirmación sólo puede hacerse por extracción de tejido (biopsia). Al diagnóstico también puede ayudarnos la detección de anticuerpos en la sangre, pruebas genéticas y pruebas de la alergia.

El tratamiento consiste en retirar estrictamente de la dieta durante toda la vida los alimentos que contengan gluten (cereales, pan, pasteles, pastas, harinas con gluten). Alimentos permitidos son el maíz, el arroz, el sorgo, la soja y la avena pura en cantidades controladas. Con una dieta estricta libre de gluten se regenera la mucosa intestinal y los síntomas desaparecen en cuestión de días o semanas. Cuando se producen trasgresiones en la dieta, las molestias reaparecen de forma muy rápida.

La enfermedad celíaca en sí no se puede prevenir ni curar. Solo una alimentación estricta sin gluten durante toda la vida pueden evitar los síntomas de esta patología.