Candidiasis: Síntomas

Autor: Redacción Onmeda (19 de Abril de 2017)

El afta es una candidiasis que solo afecta a la piel o a las mucosas, la candidiasis mucocutánea se manifiesta con síntomas limitados al lugar de infección. Los gérmenes responsables de la candidiasis, el hongo cándida, también puede atacar otros órganos internos y provocar síntomas que pueden amenazar la vida de la persona. A esta enfermedad se le llama candidiasis sistémica.

Afta genital

El afta en la zona genital masculina o femenina se denomina afta genital. Los síntomas de candidiasis característicos se limitan, por tanto, a la zona de la piel o mucosa afectada.

Candidiasis vaginal

Un afta genital en la mujer o candidiasis vaginal puede manifestarse a través de diferentes síntomas muy marcados. Esta infección micótica en la zona genital de la mujer se presenta con una frecuencia de hasta el 20% de las mujeres, especialmente durante la edad fértil, con diabetes mellitus o durante el embarazo. El signo típico de una candidiasis vaginal es el enrojecimiento o inflamación de la mucosa vaginal. La vagina está además cubierta por manchas blancuzcas que se desprenden fácilmente visualizándose la mucosa afecta. Otros posibles síntomas de la candidiasis vaginal son un picor muy intenso, un escozor y una secreción abundante de color blancuzco y con grumos.

Balanopostitis candidiásica

Un afta genital en el hombre puede adoptar diferentes grados: en una candidiasis del glande (balanitis candidiásica) solo está afectado el glande, en el afta del prepucio (balanopostitis candidiásica) también está afectado el prepucio del pene.

En las zonas infectadas por el hongo se detectan pápulas enrojecidas o pústulas.

El contagio de estas formas de candidiasis tiene lugar con frecuencia por relaciones sexuales, teniendo en cuenta además que tanto una fimosis omo una higiene personal deficiente pueden favorecerlas.

Además del afta en la zona genital, también son posibles otras candidiasis que afectan a la piel o a las mucosas (las denominadas mucocutáneas): el afta aparece, por ejemplo, en la boca o en los pliegues de la piel. Los síntomas de la candidiasis también quedan limitados en este caso a la zona afectada:

  • Las aftas de la piel se forman sobre todo en pliegues de la piel (como las axilas, la región anal, los muslos).
  • El afta bucal se manifiesta en la mucosa bucal y de la faringe (candidiasis orofaríngea).
  • El afta también puede manifestarse como candidiasis esofágica en el esófago.
  • Como candidiasis intestinal en el intestino.

Los síntomas típicos de las infecciones de la piel por hongos cándida son el enrojecimiento y el picor. Si el afta afecta a las mucosas, se observa una capa blancuzca o amarillenta sobre la mucosa. Esta capa puede desprenderse, pudiendo sangrar levemente tras desprenderla a continuación, darse un sangrado ligero de la zona. Un afta de la mucosa bucal y del esófago se manifiesta por dolor al comer y tragar. Con frecuencia, esta forma de la candidiasis mucocutánea también provoca ardor detrás del esternón. Los síntomas típicos de un afta intestinal son diarrea, gases o una sensación de pesadez.

Candidiasis sistémica

Al contrario que en el afta mucocutánea, una candidiasis sistémica muestra síntomas que pueden poner en peligro la vida de una persona y que pueden darse en las zonas del cuerpo más variadas. La razón es que en la candidiasis sistémica, el agente patógeno se sigue propagando, penetra en capas profundas de los tejidos y accede al sistema circulatorio.

Mientras que en el caso de un afta únicamente la piel o las mucosas están infectadas por cándidas, en el caso de la candidiasis sistémica los agentes patógenos están distribuidos por todo el cuerpo y pueden provocar síntomas muy diferentes, es decir, que tanto los pumones, como los riñones, la retina del ojo, el cerebro y también las válvulas cardiacas pueden verse infectados por cándidas. Un síntoma especialmente grave de la candidiasis sistémica es la sepsis por cándida. Aquí los gérmenes patógenos se hallan de forma permanente o recurrente en la sangre, pudiendo inundar todo el organismo.