Cáncer de pulmón

Autor: Laura Marcos Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (30 de Octubre de 2016)

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Cada año 27.000 personas fallecen en España de cáncer de pulmón y se diagnostican 22.000 nuevos casos. De ellas, el 90% de los pacientes son o han sido fumadores. Por ello, el tabaquismo es el principal factor de riesgo evitable de cáncer de pulmón.

El conjunto de células de los órganos del cuerpo se dividen de forma regular con el fin de mantener su correcto funcionamiento, reemplazando las células ya muertas. En el cáncer, los mecanismos se alteran en una célula, y sus descendientes inician una división descontrolada, dando lugar a un tumor. En los casos de cáncer de pulmón, la modificación de las células se da principalmente en las células de la mucosa bronquial.

Los síntomas precoces del cáncer de pulmón pueden ser tos y disnea, aunque estos también pueden darse en muchas otras enfermedades benignas. En las fases más avanzadas del cáncer de pulmón también se presentan expectoración con sangre y pérdida de peso.

En medicina se diferencia entre dos tipos de cáncer pulmonar. El cáncer microcítico o de células pequeñas, y el cáncer pulmonar de células no pequeñas o no microcítico, que es el más común de todos (representa el 90% de los casos). La clasificación es importante a la hora de elegir el tratamiento.

La expresión cáncer de pulmón no microcítico engloba varios tipos de tumor. Estos tumores crecen con relativa lentitud y producen metástasis tardías. El epidermoide se localiza en la zona central de los pulmones y el adenocarcinoma, en las zonas periféricas de los pulmones. La intervención quirúrgica es la principal herramienta del tratamiento de este tipo de cáncer de pulmón. En los últimos años, también se ha observado un aumento de la supervivencia en los pacientes tratados con inmunoterapia, que es una opción de tratamiento por la cual el propio cuerpo contribuye a eliminar el tumor.

El cáncer de pulmón microcítico es menos frecuente, sin embargo suele ser más agresivo y a menudo en el momento del diagnóstico los médicos encuentran ya metástasis en otros órganos. El cáncer de pulmón de células pequeñas es especialmente sensible a la quimioterapia y a la radioterapia.

El cáncer de pulmón suele tener un mal pronóstico, pero en los últimos años las opciones de tratamiento se han ampliado, y han reducido la mortalidad. La esperanza de vida depende sobre todo del tipo de cáncer de pulmón (microcítico o no microcítico) y del estadio en que se encuentre. En el caso de cáncer de pulmón no microcítico, las tasas de supervivencia varían entre el 43 y 73% en el estadio precoz de la enfermedad. Conforme avanza, la supervivencia va disminuyendo. En el estadio final, la supervivencia se sitúa entre el 2 y el 13% en el cáncer de pulmón no microcítico, y alrededor del 1% en el cáncer de pulmón microcítico. Según los últimos datos publicados (EUROCARE-4), un 10,7% de los pacientes que sufren un cáncer de pulmón sobreviven más de 5 años.