Cáncer de pulmón: Tratamiento

Autor: Laura Marcos Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (30 de Octubre de 2016)

El tratamiento del cáncer de pulmón depende de estadio de la enfermedad y del tipo de tumor del que se trate. La razón es que los tumores microcíticos y no microcíticos de pulmón responden de manera distinta al tratamiento, en especial a la quimioterapia.

Tratamiento del cáncer de pulmón no microcítico (o de células no pequeñas)

Si el carcinoma de pulmón no microcítico se puede extirpar completamente mediante una operación, existen bastantes posibilidades de supervivencia. La operación es posible siempre y cuando no existan metástasis. También se han observado resultados muy favorables en el tratamiento con inmunoterapia.

Si los ganglios linfáticos circundantes se ven afectados o si el tumor se ha extendido por el tejido adyacente, puede ser útil aplicar radioterapia tras la operación. Si se han producido metástasis a distancia, los pacientes recibirán, además de la radioterapia, también quimioterapia en determinados casos.

En algunos casos se aplica primero la quimioterapia o una combinación de radioterapia y quimioterapia (radioquimioterapia). También se puede recurrir a la inmunoterapia combinada con ambas. Así se puede reducir el tamaño del tumor y de este modo proceder a una operación en la que pueda extirparse con más facilidad. En estos casos se habla del tratamiento neoadyuvante.

Si el cáncer se ha extendido ya (es decir, si ya existen tumores secundarios) el tratamiento del cáncer de pulmón suele consistir en la quimioterapia, a veces en combinación con la radioterapia. El tratamiento por inmunoterapia ha avanzado mucho en los últimos años y sus resultados son incipientes, aunque muy favorables. Por ello, suele aplicarse cuando ya no quedan más vías de tratamiento, o en combinación con otras terapias.

Tratamiento del cáncer de pulmón microcítico

Los pacientes con cáncer de pulmón microcítico, por lo general no pueden someterse a una operación, puesto que en el 80% de los casos, en el momento del diagnóstico se han producido metástasis a distancia del tumor, además, es un tumor que no se localiza en un solo punto del pulmón si no que está difusamente extendido por todo el pulmón por lo que resultaría imposible su extirpación por cirugía.

El cáncer de pulmón microcítico es un carcinoma especialmente sensible a la quimioterapia. Los fármacos que se utilizan en la quimioterapia se llaman citostáticos. Se trata de un veneno que puede detener el crecimiento de las células, especialmente contra aquellas que se reproducen rápidamente, como las células cancerosas. La ventaja de la quimioterapia en el cáncer de pulmón microcítico es que el tratamiento también actúa contra los tumores que se hayan producido en las metástasis a distancia.

A veces se utiliza la radioterapia para tratar el cáncer de pulmón microcítico. La radioterapia se puede combinar con la quimioterapia y aliviar las molestias pulmonares debidas al tumor o detener las metástasis en los ganglios linfáticos. La radioterapia puede realizarse tras el tratamiento con quimioterapia.

La finalidad de la radiación es también evitar una posible metástasis cerebral, por eso también se aplica la radiación a la cabeza. Los médicos suelen aplicar este tratamiento aunque aún no se hayan presentado metástasis cerebrales.

Además de estas medidas, se puede realizar una operación en caso de cáncer pulmonar microcítico, si el tumor es aún pequeño (es decir, si se ha descubierto pronto). Sin embargo, en esta forma de cáncer, éste no suele ser el caso.

Inmunoterapia

En los últimos 15 años se han producido avances muy rápidos y concluyentes en nuevas terapias de cáncer. La inmunoterapia consiste en que el propio cuerpo aprenda a detectar y atacar las células tumorales, y las elimine por sí mismo. Las células de cáncer tienen una capacidad, y es que pueden camuflarse frente al sistema inmunitario. No obstante, con ayuda de determinados fármacos se puede “quitar el disfraz” a determinadas proteínas existentes en las células tumorales, para que puedan ser detectadas por las células defensoras del cuerpo, y ser así atacadas y eliminadas.

Los avances de la inmunoterapia se suceden muy rápidamente, pero ya se han obtenido resultados concluyentes de su efectividad. Existen varios tipos de terapias efectivas para el tratamiento de cáncer de pulmón de células no microcíticas. Los medicamentos que bloquean la proteína CTL-4, como lo que contienen el principio activo ipilimumab, y medicamentos que bloquean las proteínas PD-1 o PD-L1 han tenido resultados muy efectivos en un ensayo clínico para el tratamiento de cáncer de pulmón: en cáncer de pulmón, concretamente, permitió que sobrevivieran un 41% más de pacientes en los primeros 9 meses; a largo, plazo, de 2 a 3 años, la supervivencia se situó en un 30% frente al 13% en el caso de los tratados con quimioterapia, según datos del Congreso de la Sociedad Americana de Oncología (ASCO) celebrado en 2016.

Las proteínas CTL-4 y PD-1 o PD-L1 ayudan a sobrevivir al cáncer. Se encuentran en la superficie de sus células y evitan que puedan ser vistas por los linfocitos T, que son las células protectoras del sistema inmunitario. Al bloquear estas proteínas, la función de disfraz que ejercían desaparece, y el sistema inmunitario puede detectarlas y eliminarlas.