Cáncer de pulmón: Diagnóstico

Autor: Laura Marcos Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (30 de Octubre de 2016)

Para determinar que existe un cáncer de pulmón, el primer paso es realizar una exploración física seguida de una anamnesis, es decir, el médico revisará el historial del paciente y le realizará una serie de preguntas sobre su estilo de vida. Si el paciente es fumador, es un dato que se tiene el cuenta por parte del médico, dado que la mayoría de los pacientes de cáncer de pulmón fuman o son exfumadores.

A continuación se realizan las pruebas de imagen:

  • Tomografía computarizada de la caja torácica: El médico ve dónde se localiza el tumor y puede determinar su alcance.
  • Tomografía computarizada de la cabeza o resonancia magnética: Si se dan síntomas como dolor de cabeza, trastornos del equilibrio, trastornos de la visión o parálisis, el médico puede hallar así una posible metástasis en el cerebro.
  • Ecografía: Con una ecografía del abdomen el médico puede descartar que exista metástasis en el hígado.
  • Gammagrafía ósea: En la gammagrafía se inyecta una sustancia ligeramente radiactiva en vena, que se extiende a través de la sangre por el cuerpo y se acumula en los huesos. Con la ayuda de una radiografía los médicos pueden excluir que se dé metástasis en éstos.

Si se observa una lesión, lo primero es determinar que, efectivamente, se trate de un tumor. Para ello, es necesario realizar una biopsia, es decir, un análisis a partir de un fragmento de tejido, mediante una broncoscopia: el médico introduce un tubo, al final del cual hay una cámara, por los bronquios y con unas pequeñas pinzas toma una muestra (biopsia) del tejido tumoral y es entonces examinado por el patólogo bajo el microscopio (lo que se llama estudio histológico del tejido).

Una vez se confirma que se trata de un cáncer, se evalúa el tipo del tumor y la fase en la que se encuentra, además del estado general del paciente. Esta evaluación es esencial para determinar el tratamiento, puesto que si el tumor es “resecable” (no hay metástasis y se puede operar), la primera opción es la cirugía. Pero también hay que evaluar si el propio paciente es operable: si aguantará la cirugía, si hay que extraer parte del pulmón, o si el paciente puede afrontar vivir con un solo pulmón.

Determinación del tipo de tumor

Según la clasificación conocida como grado histológico, los tumores se pueden clasificar en diferentes grupos:

  • G1, tumores bien diferenciados (muy similares a su tejido de origen), crecen lentamente y son poco agresivos.
  • G2, tumores moderadamente diferenciados.
  • G3, tumores poco diferenciados.
  • G4, tumores indiferenciados (apenas se pueden detectar como células bronquiales), crecen rápidamente y tienden a extenderse en el tejido circundante de forma agresiva.

El estadio del cáncer pulmonar se determina en medicina a través de la clasificación TNM:

  • La “T” indica el tamaño del tumor (T1- T4)
  • La “N” describe la situación y el número de ganglios linfáticos afectados (N0 - N3)
  • La “M” indica la presencia (M1) o ausencia (M0) de metástasis

Si se da un cáncer pulmonar con un tumor pequeño (T1 o T2) sin ganglios linfáticos afectados (N0) y sin metástasis (M0), el paciente tendrá un pronóstico favorable y con el tratamiento adecuado a menudo tendrá una esperanza de vida alta.