Cáncer de próstata

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (18 de Enero de 2016)

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El cáncer de próstata es el tipo de cáncer más frecuente en los hombres y se desarrolla principalmente en varones de edad avanzada. Si el cáncer se detecta de forma precoz existen altas probabilidades de curación. En la mayoría de los casos, los síntomas y las molestias suelen aparecer en estadios avanzados. Estas molestias no son específicas del cáncer de próstata, por lo que en ocasiones el tumor pasa desapercibido.

Puesto que no existen síntomas típicos, la detección precoz del cáncer de próstata desempeña un papel clave y es la base de un tratamiento satisfactorio. El examen de detección precoz en el cáncer de próstata incluye el tacto rectal, en el cual el médico palpa con su dedo la próstata desde el intestino, y un análisis del PSA (antígeno prostático específico). Este valor suele estar aumentado en los pacientes con cáncer. Para confirmar el diagnóstico se realiza una biopsia.

No existe evidencia científica suficiente para recomendar el cribado sistemático del cáncer de próstata en las personas asintomáticas. Los pacientes que soliciten el cribado deben ser informados correctamente acerca de los beneficios y riesgos del cribado y del tratamiento.

Estudios recientes avisan sobre la existencia de un sobrediagnóstico y sobretratamiento del cáncer de próstata por la realización sistemática del análisis del PSA. Muchos varones reciben tratamientos agresivos que dejan secuelas importantes, como la incontinencia urinaria y la impotencia, en casos en los que puede que nunca desarrollen un cáncer de próstata. Por esta razón, el PSA no debe realizarse de forma generalizada en la población de posible riesgo.

Si se confirma el diagnóstico de cáncer de próstata, se pautará el tratamiento más adecuado. Hay varias posibilidades terapéuticas ante un cáncer de próstata que dependerán del tipo y del estadio del tumor, así como de las necesidades individuales y de la edad del paciente. El espectro abarca desde una observación vigilada, pasando por sesiones de radioterapia hasta una prostatectomía (extirpación de la próstata) en la que se extirpa toda la próstata en una intervención quirúrgica. En casos más avanzados y a una edad avanzada, se utiliza a menudo un tratamiento hormonal.

La elección del tratamiento depende de:

  • La probabilidad de que el tumor esté limitado a la glándula prostática y por lo tanto sea potencialmente curable.
  • El tamaño tumoral y el grado histológico (grado de agresividad del tumor).
  • Edad del paciente y estado general, así como enfermedades asociadas.
  • Potenciales efectos secundarios de las diferentes formas de tratamiento

En los casos en los que el tumor ya se ha extendido a otros órganos (metástasis) en el momento del diagnóstico, el cáncer de próstata ya no es curable pero sí tratable. En muchos hombres puede retrasarse la expansión del cáncer de próstata.