Cáncer de mama: Prevención

Autor: Laura Marcos (16 de Octubre de 2017)

Aunque no siempre se puede prevenir, sí es posible reducir la probabilidad de padecer cáncer de mama, evitando ciertos factores de riesgo. La obesidad y el sobrepeso, así como el consumo excesivo del alcochol y tabaco, pueden favorecer la aparición de un cáncer de mama. Las hormonas para aliviar los síntomas durante la menopausia solo deben tomarse bajo estricto control médico y durante el menor tiempo posible.

El método más eficaz de detección de un cáncer de mama es la mamografía. Por ello, es imprescindible que las mujeres después de la menopausia se realicen esta prueba diagnóstica dos veces al año. Además, otras medidas pueden ayudar a detectar de manera temprana un tumor de mama: la autoexploración mamaria.

No más del 50% de los casos de cáncer de mama se detectan por la vía de la autoexploración. No obstante, es recomendable que un especialista, o en su defecto, las propias mujeres, examinen con frecuencia los senos, para detectar cualquier cambio sospechoso. Además, no sólo deben mirar el pecho, sino también la piel del pecho y la axila, en busca de particularidades como las siguientes:

  • Partes duras,
  • Bultos,
  • Heridas no curadas,
  • Estiramientos de la piel,
  • Inflamación de los ganglios linfáticos o
  • Líquido segregado por la glándula mamaria (secreciones)

El Sistema Nacional de Salud español cuenta con un protocolo de prevención de cáncer de mama: el Programa de Actividades Preventivas y de Promoción de la Salud (PPAPS). Las recomendaciones más importantes son las siguientes:

  • Se recomienda realizar el cribado con mamografía cada dos años en las mujeres mayores de 50 años.
  • Se recomienda establecer la coordinación necesaria con los programas poblacionales de cribado del cáncer de mama

Con ayuda de la mamografía se pueden diferenciar las lesiones benignas de las malignas, determinar el tamaño y el número de cambios. Es frecuente que se detecten microcalcificaciones durante las pruebas médicas, que no suelen ser indicadores de tumor. Sólo en un 20% de los casos estas microcalcificaciones son indicación directa de un tumor, y posiblemente sea pequeño.

El examen por ultrasonidos combinado con la mamografía aumenta la seguridad del diagnóstico del cáncer de mama. Para poder confirmar si los cambios son benignos o malignos, el médico examinador toma una muestra de tejido con una aguja (biopsia).