Cáncer de estómago (cáncer gástrico): Tratamiento

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. María Gemma Tena (9 de Marzo de 2016)

El tratamiento del cáncer de estómago se aborda de una forma multidisciplinar y teniendo en cuenta la situación del paciente (edad, estado de salud...), la extensión del tumor y de la enfermedad y las posibilidades terapéuticas.

Intervención quirúrgica

El objetivo de la cirugía en el cáncer de estómago es eliminar completamente el tumor (resección R0). La extensión de la intervención dependerá del tamaño del tumor y de su tipo.

Con una distancia de seguridad de algunos centímetros, el cirujano extirpa el carcinoma gástrico. También extirpa el tejido conjuntivo adyacente, ganglios linfáticos y, eventualmente, el bazo.

Si el cáncer de estómago sobrepasa la pared gástrica, a menudo es necesaria una cirugía más amplia del estómago (gastrectomía).

En tumores en la zona de entrada del estómago (cardias), también es necesario eliminar la porción inferior del esófago (resección del tercio distal del esófago) y el bazo (esplenectomía). Tras la eliminación parcial del estómago (gastrectomía subtotal), se une el estómago residual con el intestino delgado por debajo del duodeno (gastroyeyunostomía). 
Si ya no es posible una curación del cáncer de estómago, en determinadas circunstancias puede ser útil una cirugía para mitigar las molestias. En este caso, el cirujano extirpa, por ejemplo, la porción de estómago cerrada o reducida por el crecimiento del tumor o bien todo el estómago y recrea de nuevo el paso.

Cirugía mínimamente invasiva

Si el cáncer de estómago se limita solo a la mucosa estomacal, es posible extirpar completamente el foco canceroso mediante cirugía laparoscópica (cirugía mínimamente invasiva).

Aquí entran en consideración tanto la extirpación del tumor de la pared del estómago (escisión por laparoscopia) como la denominada terapia fotodinámica. En esta última, se inyecta una sustancia en las venas, que accede a las células tumorales del estómago a través de la sangre. El problema que puede plantear la terapia fotodinámica es que la luz solo actúa sobre las células que ilumina, por lo que si hubiera células más profundas, no recibirían el efecto terapéutico buscado.

La peculiaridad de esta sustancia es que reacciona con luz de determinada longitud de onda transformándose en un veneno para la célula. La luz necesaria para esta reacción química se dirige por vía endoscópica hasta la posición adecuada. Puesto que en este método endoscópico (mínimamente invasivo) no es necesaria una intervención quirúrgica con apertura de la pared abdominal, esta intervención es especialmente benigna.

Quimioterapia

Los medicamentos que se utilizan en una quimioterapia para el tratamiento de una enfermedad cancerosa, como el cáncer de estómago, se denominan citostáticos.

Son venenos celulares que, dicho de forma simplificada, atacan antes a células cancerígenas que a células sanas.

Si hay metástasis en otros órganos, la quimioterapia sirve además para impedir el crecimiento del tumor.

Los efectos secundarios frecuentes no deseados de la quimioterapia son, entre otros, el daño transitorio a la mucosa del intestino con inflamación intestinal y la diarrea, así como náuseas y caída del cabello.

Quimioterapia neoadyuvante

En tumores muy grandes sin metástasis, antes de la operación se puede intentar reducir el cáncer de estómago mediante quimioterapia para poder eliminarlo más fácilmente o para poder eliminarlo más adelante.
Este procedimiento se denomina técnicamente quimioterapia neoadyuvante. Como comparación: una quimioterapia adyuvante que puede formar parte del plan de tratamiento en otros tipos de cáncer (por ejemplo, cáncer de mama), tiene lugar después de la operación quirúrgica.

En el cáncer gástrico también puede ser útil en ocasiones la denominada quimioterapia perioperativa. En este caso, el paciente recibe citostáticos antes y después de la intervención quirúrgica.

Radioterapia

En el cáncer de estómago, la radioterapia entra en consideración normalmente cuando el tumor no puede ser operado y/o no responde a la quimioterapia.

El objetivo suele ser la reducción del tumor con radiación para mitigar las molestias. 

En el cáncer de ganglios linfáticos del estómago (linfoma gástrico, linfoma MALT) la radioterapia obtiene buenos resultados.

Terapia láser

Si el tránsito de los alimentos se ve obstaculizado por un tumor grande de estómago, puede intentarse su reducción con ayuda de un tratamiento láser.

Colocación de un stent

Cuando el cáncer de estómago reduce la vía de paso de los alimentos (estenosis), el médico puede utilizar en ocasiones un tubo de plástico o un alambre en forma de tubo (stent) que mantiene abierto la vía para la alimentación. Para ello se utiliza un endoscopio.

Alimentación especial en cáncer de estómago

En el cáncer de estómago se recomienda una alimentación especial o un apoyo nutricional por parte de médicos y otros especialistas. Cuando está creciendo el tumor, se produce una fuerte pérdida de peso. Además tras la operación, el conducto digestivo es más corto por lo que aparecen problemas de digestión. La alimentación accede demasiado rápidamente al intestino debido al acortamiento del paso por el estómago, lo que puede provocar náuseas, hipo, flatulencias y vómitos (síndrome de Dumping).
Por lo general en el cáncer de estómago es necesario comer lentamente. Se recomiendan muchas pequeñas porciones a lo largo del día. También es importante no diluir adicionalmente el alimento con bebidas. Puesto que sí es necesario beber suficiente líquido, deberá beberse entre comidas. El descanso tras la comida puede ayudar a la digestión.

Los pacientes con cáncer de estómago padecen además problemas de digestión de grasas, lo que puede manifestarse en flatulencias y diarreas. Por ello, la alimentación deberá ser rica en calorías pero con la menor cantidad de grasa posible. A menudo, son necesarios complementos alimenticios.

El acortamiento del paso a través del estómago también puede provocar una deficiencia en vitamina B12 y vitamina D. Lo importante es que el afectado compense esta deficiencia con supervisión médica y no con automedicación.

Sonda de alimentación

Si el paso de los alimentos desde el esófago al intestino no puede garantizarse con otros medios, puede ser necesaria una sonda de alimentación (GEP, gastrostomía endoscópica percutánea).

Aquí, a través de la piel del abdomen se crea una vía de unión artificial desde fuera hacia el estómago o al intestino delgado. Por esta vía la alimentación líquida accede directamente al intestino delgado, la alimentación queda así garantizada.

El extremo exterior de la sonda, similar a un tubo de infusión sale de la piel del abdomen. Cuando no lo necesite, el afectado puede cerrarlo con un tapón y ocultarlo bajo la ropa con ayuda de un vendaje.

Las ventajas son que el tubo no limita la movilidad y el afectado puede tomar la alimentación líquida en casa sin ayuda externa.

Terapias dirigidas

El uso de terapias dirigidas en el tratamiento del cáncer gástrico permite dirigir determinados fármacos contra dianas celulares que intervienen en el proceso cancerígeno. Así, se lanzan contra receptores celulares o bien contra factores de crecimiento del cáncer.

Los anticuerpos monoclonales (administrados por vía intravenosa) son una de estas terapias dirigidas, al igual que los inhibidores de tirosina quinasa, que se administran por vía oral.