Cáncer de esófago: Radioterapia

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Patricia Alva (19 de Marzo de 2012)

Otro tratamiento del cáncer de esófago es la radiación. Si el tumor es demasiado grande para poder extirparlo, la radioterapia puede reducir previamente el tumor, para que posteriormente pueda realizarse una intervención quirúrgica. La radioterapia también puede mitigar las molestias del cáncer de esófago. Ayuda especialmente a mejorar las molestias en la deglución.

Efectos secundarios de la radioterapia

Alrededor de una a dos semanas tras el inicio de la radioterapia se produce una irritación del esófago que en ocasiones puede provocar molestias transitorias en la deglución. Si el tumor ha crecido a través de otros tejidos como la tráquea, pueden formarse fugas o fístulas en la tráquea. Los alimentos pueden salir del esófago a través de estas fístulas y provocar infecciones en el entorno bronquial o en los pulmones (neumonía).

Braquiterapia (plesioterapia, braquiterapia de carga diferida)

Si el cáncer estrecha el esófago, existe la posibilidad de una radiación desde dentro, la denominada braquiterapia (plesioterapia braquiterapia de carga diferida). En esta forma especial de radioterapia, el médico introduce un tubo fino en el esófago y coloca una fuente radioactiva minúscula cerca del tumor. De este modo, el cáncer de esófago puede radiarse desde dentro y reducir o, al menos, frenar su crecimiento.