Cáncer de endometrio (cáncer endometrial, cáncer del cuerpo uterino): Evolución

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. María Gemma Tena

La evolución del cáncer de endometrio depende del estadio de la enfermedad y de las posibles alternativas de tratamiento. Cuando se logra eliminar el cáncer, siempre que el tumor esté limitado al endometrio, las perspectivas de curación son muy halagüeñas y superan el 90%. En las mujeres que en este estadio temprano reciben solo radiación en lugar de cirugía, las posibilidades de curación también son buenas, si bien algo menores que cuando se practica la resección.

Si el tumor se ha extendido ya a todas las capas del útero, pero no ha alcanzado aún los órganos cercanos (por ej. intestino o vejiga), en más de la mitad de los casos la cirugía y la radiación posterior ofrecen la posibilidad de curación total. Si solo se emplea radioterapia, el índice de éxito es algo inferior.

Sin embargo, el curso es menos favorable cuando existe metástasis a distancia, es decir, cuando han aparecido otros focos cancerosos en órganos lejanos como el hígado o el pulmón, o cuando los órganos adyacentes están afectados por el cáncer de endometrio. Aunque no pueda eliminarse por completo el tumor, con el tratamiento es posible paliar las molestias de manera notable. En especial en lo que respecta al dolor, una terapia analgésica efectiva permite suprimirlo en la mayoría de los casos.

Seguimiento

Aun cuando el cirujano haya podido eliminar íntegramente el cáncer endometrial, tras la intervención es importante realizar un seguimiento periódico que posibilite una detección precoz en caso de reincidencia del cáncer (recidiva).

El seguimiento requiere, además de la exploración física, análisis de sangre y procedimientos de diagnóstico por imagen como la ecografía.

Si tras el tratamiento sigue habiendo perjuicios, ya sean físicos, sociales, psicológicos o laborales, la rehabilitación supone una ayuda para las mujeres afectadas: la paciente puede realizarla directamente después de la estancia hospitalaria en clínicas especializadas o de manera ambulatoria.

Para las mujeres jóvenes, sobre todo, la pérdida del útero puede ser muy angustiosa y derivar en problemas psíquicos. En estos casos resulta útil recurrir a la asistencia psicológica.