Cáncer de endometrio (cáncer endometrial, cáncer del cuerpo uterino): Diagnóstico

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. María Gemma Tena

Durante la fase temprana del cáncer de endometrio, no resulta sencillo establecer un diagnóstico, especialmente cuando la mujer afectada no muestra sintomatología. Los frotis y el examen manual del orificio uterino durante las exploraciones ginecológicas rutinarias permiten el diagnóstico precoz del cáncer de cuello de útero. Aunque el ginecólogo no tome muestras específicas del interior del útero durante este reconocimiento preventivo, puede interrogar a la paciente por ejemplo sobre sangrados inusuales y de esta manera detectar de forma temprana indicios de este tipo de cáncer.

Si determinadas hemorragias o dolores apuntan a la existencia de un cáncer endometrial, las ecografías permiten corroborar el diagnóstico y los raspados del útero lo garantizan. Para esta última prueba, el médico extrae una muestra de tejido y lo analiza en el laboratorio en busca de células cancerosas.

La histeroscopia también puede contribuir en determinados casos de cáncer endometrial a esclarecer el diagnóstico. Se realiza introduciendo un endoscopio en el útero para visualizar el endometrio y detectar alteraciones sospechosas.

Si se confirma el diagnóstico de cáncer endometrial, son necesarias otras pruebas para determinar la propagación del tumor. Además de las ecografías de pelvis y abdomen, la tomografía axial computarizada (TAC) y la tomografía por resonancia magnética (TRM) desempeñan un papel importante. A la hora de fijar el tratamiento, es fundamental saber si el cáncer se ha extendido más allá del útero y ha afectado a órganos adyacentes (por ej. la vejiga urinaria). Además el médico debe comprobar si el tumor se ha metastatizado a los ganglios linfáticos de la pelvis o a órganos distantes como el hígado o el pulmón.