Cáncer de cuello de útero (cáncer de cérvix)

Autor: Redacción Onmeda (23 de Marzo de 2017)

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El cáncer de cuello de útero (carcinoma cervical, cáncer de cérvix) es una alteración maligna del tejido de la zona del cuello del útero (cérvix). En España, 2.500 mujeres son diagnosticadas cada año, convirtiéndose en el tercer tipo de tumor ginecológico más frecuente, especialmente entre mujeres de 40 y 50 años.

El cáncer de cérvix o de cuello de útero es uno de los tumores femeninos más frecuentes, y está relacionado directamente con el Virus del Papiloma Humano (VPH). Este virus se transmite fundamentalmente por medio del contacto directo con la piel o las mucosas, en especial durante las relaciones sexuales sin protección.

Las infecciones por VPH son muy frecuentes, entre el 50 y el 80% de la población ha contraído una infección de este tipo a lo largo de su vida, muy probablemente sin ser conscientes de ello ya que las molestias suelen ser discretas. Sólo en cerca del 10% de los casos el virus permanece en el organismo de manera permanente; si la infección por VPH crónica tiene una duración de entre 12 y 24 meses, el riesgo de padecer cáncer de cuello uterino es especialmente elevado.

Debido a su localización anatómica, este tipo de cáncer puede detectarse de manera temprana en los reconocimientos ginecológicos rutinarios. Por tanto, las pruebas de detección precoz periódicas permiten a los ginecólogos descubrir entre el 80 y 90% de las lesiones ostensibles del tejido durante su estadio inicial y tratarlas de forma eficaz.

Durante los estadios tempranos de un carcinoma cervical, este puede tratarse por medio de cirugía láser o de un procedimiento llamado conización (una intervención quirúrgica en el cuello uterino) con muy buenas perspectivas de curación. Estos métodos preservan el útero y posibilitan en la mayoría de los casos la concepción. Si el cáncer se halla en una fase más avanzada, se requiere una operación de mayor envergadura o una combinación de radioterapia y quimioterapia.

A comienzos de la década de 1970, en España el cáncer de cuello uterino era la enfermedad cancerosa más frecuente en la mujer. No obstante, desde la introducción del programa oficial de pruebas de detección precoz, el carcinoma cervical ha descendido hasta el sexto puesto.

Desde octubre de 2007 se recomienda en España la vacuna contra el VPH a todas las adolescentes de entre 11 y 14 años. La vacunación protege frente a dos tipos de virus del papiloma humano de alto riesgo y responsables de alrededor del 70% de los casos de carcinoma cervical: el VPH 16 y el VPH 18. Aunque la máxima efectividad se alcanza en las adolescentes que aún no han mantenido relaciones sexuales, también las mujeres jóvenes que han iniciado su actividad sexual pueden beneficiarse de la vacunación.

Lo relevante es que la vacuna contra el VPH protege frente a una infección con los virus cancerígenos tipo 16 y 18. Existen otros VPH que también pueden provocar cáncer de cuello de útero, si bien son mucho menos frecuentes. Por tanto, es conveniente que las mujeres vacunadas continúen acudiendo anualmente al ginecólogo para someterse a las pruebas de detección precoz de cáncer de cuello uterino.

Última revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo. Marzo 2012