Cáncer de cuello de útero (cáncer de cérvix): Tratamiento

Autor: Redacción Onmeda (23 de Marzo de 2017)

A la hora de aplicar un tratamiento, resulta fundamental el grado de evolución del cáncer. Si el carcinoma cervical se halla en un estadio inicial y el tumor tiene por tanto un tamaño reducido, el médico lo suele extirpar por medio de cirugía. En fases más avanzadas lo habitual es que el facultativo opte por la radioterapia, en ocasiones combinada con quimioterapia (radioquimioterapia).

En los estadios precursores del cáncer de cuello uterino el tratamiento depende del grado de alteración del tejido. Las irregularidades leves de las células suelen desaparecer por sí solas. Hasta su curación resulta suficiente la realización periódica y estricta de citologías de control y la observación del extremo inferior del cuello uterino que protruye en la vagina a modo de cono (orificio uterino o portio): el médico emplea para ello una lente de aumento especial llamada colposcopio (la exploración se denomina colposcopia). Además un examen citológico específico conocido como prueba de Papanicolaou permite determinar si existe una infección por VPH y de qué tipo de virus se trata. Cuando estas alteraciones celulares perduran durante un tiempo prolongado o empeoran, el facultativo debe eliminar el área afectada, para lo que existen diversas posibilidades.

Cirugía

Conización

En función del resultado de la colposcopia (exploración del cuello uterino con una lente especial), el médico adapta el tratamiento posterior. Decidirá si la destrucción del tejido anómalo, por ejemplo, mediante láser (cirugía láser), es suficiente o si se requiere una conización (una intervención quirúrgica). La conización permite eliminar estadios precursores y tempranos del cáncer de cuello uterino.

Este procedimiento consiste en la ablación de una muestra de tejido en forma de cono que contiene el tejido anómalo del cuello uterino (portio). La extirpación puede llevarse a cabo de diversos modos, ya sea con bisturí quirúrgico, conización con bisturí, o con ayuda de un asa electroquirúrgica, conización por asa diatérmica o LEEP en sus siglas inglesas. En ambos casos la biopsia se efectúa a través de la vagina. Si el médico practica una conización, lo habitual es que efectúe simultáneamente un raspado de la mucosa del cuello uterino (legrado cervical) con el fin de evitar que el tejido maligno se propague al interior del útero. Tras el legrado la mucosa se regenera por completo.

En las mujeres jóvenes, el médico trata de eliminar las estructuras alteradas protegiendo los tejidos para no limitar la posibilidad de tener hijos en el futuro.

Durante la conización, la paciente suele encontrarse bajo anestesia general de corta duración, si bien la intervención también puede realizarse anestesiando únicamente la parte inferior del cuerpo (anestesia regional). Tras el procedimiento la herida cicatriza en un plazo de entre cuatro y seis semanas. Normalmente tampoco existe entonces una infección por VPH.

La conización consiste en la extirpación de una parte del tejido del cuello uterino.

Histerectomía

Cuando el cáncer se halla en un estadio más avanzado o reaparece, el médico recomienda en la mayoría de los casos una histerectomía.

Traquelectomía o cervicectomía: este tipo de procedimiento, consistente en la extirpación del cuello uterino, entra en consideración cuando el carcinoma cervical ha afectado a zonas profundas del útero y la conización no es suficiente para su eliminación. La traquelectomía permite, en determinadas circunstancias, preservar la fertilidad.

Histerectomía total: se extirpa todo el útero, así como ocasionalmente determinados ganglios linfáticos. Los tejidos circundantes, tales como los ligamentos de sujeción del útero o la región superior de la vagina, permanecen intactos.

Histerectomía radical: esta intervención es necesaria cuando el cáncer de cuello uterino se ha extendido a zonas extensas más allá del útero. En la operación el médico extirpa todo el útero, así como los ganglios linfáticos de la región y otros tejidos afectados (por ej. de la zona superior de la vagina, los ligamentos de sujeción del útero, los ovarios).

En la mayoría de los casos la radioterapia se combina con quimioterapia. Esta foma de tratamiento se denomina radioquimioterapia. Esta opción terapéutica es la más importante para tratar el carcinoma cervical en estadios avanzados. Cuando el tumor tiene unas dimensiones reducidas, el médico también puede optar por emplear solo radioterapia, si bien según los conocimientos actuales la combinación con quimioterapia ofrece mejores resultados e incluso puede ser tan eficaz como la cirugía.

Radioterapia

La radioterapia es preferible a la cirugía como máximo hasta el momento en que el tumor se halla en un estadio muy avanzado y alcanza la pared de la pelvis. Además los especialistas emplean este tratamiento en aquellos casos en que sigue habiendo un tumor residual tras practicar una intervención quirúrgica o cuando hay reaparición del tumor (recidiva). No obstante, la cirugía también es posible en caso de reincidencia del tumor.

Quimioterapia

La quimioterapia se basa en la administración de fármacos (llamados citostáticos) que tienen un efecto tóxico sobre todas las células del organismo, tanto sanas como cancerosas, y frenan su crecimiento. Dado que las células cancerosas se dividen con mayor rapidez que las sanas, resultan más dañadas por los citostáticos.

La quimioterapia por sí sola suele obtener resultados poco satisfactorios. Sin embargo, se utiliza por ejemplo cuando aparecen focos cancerosos en otras regiones del cuerpo como la cavidad abdominal (metástasis distante). Teniendo en cuenta que no es posible irradiar todo el organismo, en dichas circunstancias la quimioterapia puede ralentizar el crecimiento del cáncer, aunque no detenerlo.

Asimismo, en aquellos casos en que el cáncer de cuello uterino se ha extendido localmente y no es operable, los médicos aplican en ocasiones quimioterapia con el objetivo de reducir el tumor (retroceso en la estadificación), de modo que se produce una mejora en las condiciones de partida para una cirugía.