Cáncer de cuello de útero (cáncer de cérvix): Prevención

Autor: Redacción Onmeda (23 de Marzo de 2017)

Una de las causas más importantes del cáncer de cuello uterino es prevenible: se trata de la infección por el virus del papiloma humano (VPH). Estos virus se transmiten por contacto directo con la piel o las mucosas, en especial al mantener relaciones sexuales sin protección. Por tanto, usted puede prevenir en gran medida una infección de este tipo mediante la utilización de preservativos. Si bien es cierto que este tema fue objeto de controversia durante largo tiempo, un estudio realizado en 2006 mostró que los preservativos pueden reducir el riesgo de contraer una infección por VPH en aproximadamente un 70%. Por consiguiente, este método anticonceptivo también protege de forma indirecta frente al cáncer de cuello uterino.

El VPH representa la infección de transmisión sexual más frecuente. A escala mundial, es el responsable de un 5,2% de todos los tumores humanos, correspondiendo un 2,2% a los países desarrollados, y un 7,7% a los países en vías de desarrollo. Entre un 70 y un 80% de las mujeres y los hombres sexualmente activos, han estado expuestos al virus en algún momento de su vida.

Se estima la existencia de 310 millones de portadoras de VPH. La prevalencia de VPH en la población femenina es inferior al 10% en países desarrollados y ligeramente superior al 15% en países en vías de desarrollo. Según los datos de la Agencia Internacional de Investigación en Cáncer (IARC), se observa que la prevalencia de VPH varía según las áreas geográficas, siguiendo una distribución similar a la de la prevalencia de cáncer de cérvix.

En España, la prevalencia de infección por VPH es una de las más bajas de Europa, en torno al 3,4%, posiblemente debido a las pruebas ginecológicas de detección precoz. Para las pacientes que padecen carcinoma cervical, también es importante efectuar un seguimiento regular tras concluir el tratamiento con el fin de detectar y tratar cuanto antes una posible reaparición del tumor (recidiva.

Vacuna contra el Virus del Papiloma Humano

Desde octubre de 2007, la comisión de Salud Publica Española recomienda la vacuna contra el virus del papiloma humano (VPH) a niñas entre11 y 14 años causantes del carcinoma cervical para combatir este tipo de cáncer. Existen dos vacunas; ambas protegen frente a los virus de alto riesgo VPH 16 y 18, y por tanto evitan que la mujer se infecte con estos virus. Además, una de las dos vacunas protege adicionalmente frente al VPH 6 y VPH 11, que provocan verrugas genitales benignas. Lo idóneo es que se administre la vacuna contra el cáncer de cuello uterino (vacuna contra el VPH) antes de mantener el primer contacto sexual, ya que durante las relaciones sexuales es posible contagiarse del VPH.

La vacuna del VPH impide tanto la infección con determinados tipos de VPH como las alteraciones patológicas del cuello uterino derivadas de ello. También para las mujeres jóvenes y activas sexualmente que superan los 17 años de edad puede resultar beneficiosa la vacuna. Dado que la probabilidad de entrar en contacto con el VPH aumenta con cada pareja sexual, en este grupo la eficacia protectora de la vacuna es menor.

Aviso: la vacuna contra el VPH puede proteger frente a una infección por los virus cancerígenos de tipo 16 y 18. Sin embargo, existen otros tipos del virus del papiloma humano que también pueden provocar carcinoma cervical, aunque con mucha menor frecuencia. Por tanto, las mujeres que han recibido esta vacuna deben seguir acudiendo anualmente al ginecólogo para someterse a una prueba de detección precoz del cáncer. De lo contrario existe la posibilidad de que no se detecte una lesión precancerosa o un carcinoma cervical, o se descubra demasiado tarde, con lo que las perspectivas de curación se verían reducidas.