Cáncer de cuello de útero (cáncer de cérvix): Causas

Autor: Redacción Onmeda (23 de Marzo de 2017)

Agentes patógenos

Una de las causas más importantes del cáncer de cuello uterino (carcinoma cervical) es la infección por el virus del papiloma humano (VPH). Estos virus pueden desencadenar diversas patologías (por ejemplo, verrugas cutáneas o verrugas genitales). Existen subgrupos de este virus susceptibles de derivar en un cáncer. Sobre todo, el VPH tipo 16 y el VPH tipo 18, también llamados tipos de alto riesgo, participan en la aparición del carcinoma cervical. Los investigadores han logrado descifrar las causas. Determinados genes de los virus del papiloma humano (E6 y E7) se integran en el genoma de las células de la mucosa cervical, y su actividad continuada provoca alteraciones malignas de dichas células.

Vía de transmisión del VPH

El contagio del VPH se produce principalmente por contacto directo con la piel o las mucosas, sobre todo durante una relación sexual sin protección. Las infecciones por VPH son muy habituales: cerca del 70% de las mujeres activas sexualmente contraen una infección de este tipo a lo largo de su vida. En la mayoría de las ocasiones la infección remite tras pocos meses sin que aparezcan molestias. Solo en un 10% de los casos adquiere un curso crónico y el virus permanece de forma continuada en el organismo. Sin embargo, solo el 3% de las mujeres infectadas con el virus del papiloma humano desarrollan cáncer de cuello uterino.

Dado que el VPH es un virus de transmisión sexual, los hombres también pueden contraer la infección por VPH o contagiar el virus.

Factores de riesgo

Los factores de riesgo para el desarrollo del cáncer de cuello uterino (carcinoma cervical) son los siguientes:

  • El tabaquismo y el tabaquismo pasivo: las mujeres fumadoras presentan una concentración más elevada de subproductos cancerígenos procedentes del tabaco en la mucosa del cérvix. Es probable que debido a ello los agentes patógenos puedan penetrar con mayor facilidad en las células de la mucosa. En comparación con las no fumadoras, el tabaco aumenta el riesgo de padecer cáncer de cuello uterino en un 60%. El riesgo se incrementa cuanto mayor es el consumo de tabaco y cuanto antes se haya iniciado el hábito.
  • Otras infecciones en la zona genital: si existe una infección por VPH, la concomitancia de otras infecciones de transmisión sexual (por ejemplo, herpes genital, infecciones por clamidias) puede elevar la probabilidad de desarrollar un cáncer.
  • Inmunodeficiencia: si el sistema inmune de la mujer se halla debilitado, se incrementa el riesgo de contraer una infección por VPH o cualquier otro tipo de infección. La inmunodeficiencia puede ser consecuencia por ejemplo de una infección de VIH o de la toma de medicamentos inmunosupresores (tras un transplante de órganos, entre otras circunstancias). El sistema inmunológico debilitado no es capaz de reaccionar en suficiente medida frente al virus.
  • Contracepción hormonal: la utilización durante un periodo de tiempo prolongado de un método anticonceptivo hormonal (por ejemplo, la píldora anticonceptiva) probablemente incrementa el riesgo de cáncer de cuello uterino. No obstante, no se ha constatado por completo que las hormonas sean las causantes de tal aumento, ya que también es posible que el uso de la píldora tenga una influencia en la conducta sexual y derive por ejemplo en una menor utilización de preservativos como método contraceptivo, lo que favorecería el contagio del VPH.
  • La falta de higiene, así como las relaciones sexuales frecuentes con parejas distintas aumentan la probabilidad de contraer una infección por VPH y por tanto de desarrollar carcinoma cervical.
  • Predisposición genética: las diferencias en la propia herencia genética pueden provocar que el sistema inmune no luche contra los virus en suficiente medida. Las influencias genéticas, sin embargo, no parecen desempeñar un papel prioritario en la aparición de este tipo de cáncer.