Cáncer de ano: Diagnóstico

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. María Fernanda Pedrero (16 de Diciembre de 2016)

¿Cómo se realiza el diagnóstico del cáncer de ano? Ante la sospecha de padecer cáncer de ano se debe solicitar rápidamente un diagnóstico claro. El médico estudia las molestias características y lleva a cabo una exploración física exhaustiva.

Para estar seguro, es importante consultar a un médico en caso de notar la presencia de sangre en las heces. Mediante distintos tipos de examen (como la palpación del canal anal con el dedo), el médico puede determinar si la sangre en las heces del paciente se debe a un cáncer de ano. El carcinoma de ano y muchos carcinomas del intestino grueso son fáciles de detectar mediante la palpación.

Además, ante la sospecha de cáncer de ano, el médico lleva a cabo una endoscopia del recto (rectoscopia). Durante la consulta establece también preguntas sobre posibles enfermedades hereditarias.

Si se trata de pequeños tumores de menos de un centímetro de diámetro, el médico los extirpa en el momento para hacer un análisis microscópico. Si los tumores son de mayor tamaño, toma solamente una muestra de tejido (biopsia), que también envía al laboratorio para una evaluación histológica.

Cuando la sospecha de cáncer queda confirmada mediante la palpación y la endoscopia, se suman además otras pruebas para determinar la extensión del tumor y el estadio de la enfermedad. Entre las pruebas para determinar el estadio del cáncer se encuentran: una ecografía del exterior de la pelvis (sonografía) y del exterior del intestino (endosonografía), una resonancia magnética (RM) de la pelvis, una ecografía o tomografía computarizada (TC) del abdomen superior y una radiografía de tórax.

Los factores fundamentales para determinar la fase del tumor son el tamaño y la extensión a órganos cercanos:

  • Nos encontramos ante el estadio I del tumor cuando el tamaño del mismo no sobrepasa los 2 centímetros.
  • Cuando mide más de dos centímetros el tumor se encuentra en el estadio II.
  • En el estadio IIIA, el tumor puede tener cualquier tamaño y se disemina hasta las siguientes zonas anatómicas:
    • Los ganglios linfáticos cerca del recto.
    • Los órganos cercanos, como la vagina, la uretra y la vejiga.
  • En el estadio IIIB, el tumor puede tener cualquier tamaño y se disemina hasta las siguientes zonas anatómicas:
    • Los órganos cercanos y los ganglios linfáticos cerca del recto.
    • Los ganglios linfáticos de un lado de la pelvis o de la ingle y se puede haber diseminado hasta los órganos cercanos.
    • Los ganglios linfáticos cerca del recto o la ingle, o a los ganglios linfáticos a ambos lados de la pelvis o la ingle, y se puede haber diseminado hasta los órganos cercanos.
  • En el estadio IV, el tumor puede tener cualquier tamaño y el cáncer se puede haber diseminado hasta los ganglios linfáticos u órganos cercanos, incluso hasta partes distantes del cuerpo.