Cáncer: Causas

Autor: Laura Marcos Revisión médica: Dra. Isabel Pescador (1 de Febrero de 2018)

¿Cuáles son las causas del cáncer? El paso de célula sana a célula tumoral ocurre por un complicado proceso. En las células sanas, existe un mecanismo programado de multiplicación celular y muerte celular, que sucede de manera ordenada. Pero mutaciones en el ADN pueden provocar que determinadas células ignoren estas órdenes, y comiencen a multiplicarse de manera aberrante. Las células se vuelven invasivas y, en la mayoría de las ocasiones, se forma un tumor sólido, dañando los órganos y tejidos donde se encuentra. En los cánceres de la sangre, como la leucemia, no existe un tumor sólido.

No obstante, no todas las proliferaciones de células son cancerosas. Existen tumores, denominados benignos, que no ponen en riesgo la vida, si bien pueden traer complicaciones de otro tipo. El término ‘tumor’ es utilizado para tratar cualquier tipo de inflamación. Por este motivo, no siempre que se alude a un tumor se hace referencia al cáncer, sino que también puede ser de naturaleza benigna. Los lunares, lipomas (tumores del tejido adiposo), hemangiomas (tumores de los vasos sanguíneos) y miomas (tumores del tejido muscular) son ejemplos de tumores benignos. A diferencia de los tumores malignos, estos no invaden el tejido sano adyacente ni se dispersan a través del sistema circulatorio o linfático, por lo que tampoco producen metástasis.

Cuando existe un tumor maligno, éste puede crecer hasta que las células tumorales se desplazan a otras zonas del cuerpo, donde pueden proliferar y formar un nuevo tumor. Este proceso se denomina metástasis. Las células del tumor pueden viajar a través del sistema linfático hasta otros tejidos. Es posible que logren sobrevivir o no. Este estadio del tumor es el más complicado de tratar, y en el que las probabilidades de supervivencia son menores. 

Las mutaciones genéticas que ocasionan que las células se vuelvan cancerosas ocurren en el interior de los genes, y en la mayoría de los casos son adquiridas por el ambiente. El alcohol, el tabaco, el sedentarismo y la obesidad son los principales factores de riesgo en muchos tipos de cáncer, y son evitables. No obstante, otras mutaciones tienen un origen desconocido. Por otro lado, puede haber mutaciones genéticas heredadas de los progenitores, que supongan una propensión a desarrollar determinado tipo de cáncer. Por ejemplo, la presencia de los genes BRAC1 y BRAC2 activados es un indicador de riesgo en el desarrollo de un cáncer ginecológico, como el cáncer de mama. También determinadas infecciones, como la de algunas variantes del Virus del Papiloma Humano (VPH) o de Hepatitis B pueden ser el origen de un cáncer.

Por tanto, el cáncer puede tener un componente genético y/o deberse a determinados hábitos de vida. Entre las posibles causas (o factores de riesgo) del cáncer se hallan:

  • Predisposición genética
  • Tabaco, que eleva la posibilidad de sufrir cáncer de pulmón o del tracto respiratorio, entre otros
  • Alimentación inadecuada (por ejemplo, escasez de fruta y verdura, exceso de grasa animal), que puede favorecer la aparición de cáncer en el tracto gastrointestinal
  • Infecciones (Virus del Papiloma Humano (VPH) o Hepatitis B)
  • Tóxicos ambientales
  • Radiación (exposición excesiva a los Rayos UV del sol o las cabinas de bronceado; o bien a otro tipo de radiación, como radón, radiografías, o accidentes radiactivos en centrales nucleares)

Las células tumorales tienen la capacidad de ser inmortales. El secreto de la inmortalidad del cáncer reside en unas estructuras que recubren los extremos de los cromosomas. Los cromosomas son las estructuras que contiene el material genético. Sus extremos están recubiertos por una especie de “capuchones”, llamados telómeros. El equipo de científicos Elizabeth H. Blackburn, Carol W. Greider y Jack W. Szostak descubrieron esta estructura, que le valió el nobel de Medicina a la Dra. Blackburn en 2009. Cuanta mayor sea la longitud de los telómeros, mayor esperanza de vida tendrá el individuo y mayor resistencia a enfermedades. La telomerasa confiere vida a las células, hace que las células puedan vivir más tiempo.