Bulimia (bulimia nerviosa): Evolución

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. María Gemma Tena (19 de Marzo de 2016)

Si la bulimia (bulimia nerviosa) no se trata, se alternarán fases en las que se den muchos síntomas con otras con menos síntomas. La bulimia se da cinco años de media antes de que empiece el tratamiento. Esto se debe principalmente a que los afectados tratan a menudo de ocultar su trastorno alimentario.

Cuando la bulimia se trata en una clínica adecuada existen posibilidades de vencer el trastorno alimentario. Tras un tratamiento estacionario de la bulimia en un centro especializado, tras cinco años de tratamiento, el 40% de los afectados muestra una mejoría considerable y el 20% una mejoría parcial. En el otro 40% continúa el tratamiento. En la evolución crónica de la bulimia se dan, a menudo, otros trastornos psíquicos (síntomas depresivos, ansiedad o trastorno obsesivo-compulsivo). La mortalidad por bulimia nerviosa es baja y es de alrededor de un 1% en un periodo de observación de cinco años.

Complicaciones

En la evolución avanzada de la bulimia se pueden dar varias complicaciones. Así, los daños causados por los vómitos recurrentes suelen ser una deficiencia de potasio que puede causar trastornos del ritmo cardiaco. Otras consecuencias posibles de la bulimia son la esofagitis, los daños en la pared gástrica, la inflamación de las glándulas parótidas, los daños graves en el esmalte dental y alteraciones en la piel y el cabello. El vómito autoinducido puede dañar la cavidad oral de los afectados. Además, existe riesgo de asfixia si el contenido del estómago pasa por la tráquea.

Si las personas con bulimia nerviosa abusan de los diuréticos y los laxantes, además de la falta de potasio, se darán graves trastornos en el metabolismo de los minerales. Entonces es posible que la malnutrición tenga consecuencias negativas en el sistema hormonal. En fases más avanzadas de la enfermedad se dan otras complicaciones: la menstruación desaparece y se produce infertilidad, deficiencia energética y sensación de frío. Debido al enorme gasto que supone el consumo de comida y laxantes, la bulimia puede tener como consecuencia problemas financieros.