Bronquitis aguda: Diagnóstico

Autor: Redacción Onmeda (15 de Diciembre de 2016)

Análisis clínico

¿Cómo se realiza el diagnóstico de la bronquitis aguda? Para el diagnóstico de la bronquitis aguda, el médico deberá interrogar exhaustivamente al paciente sobre sus molestias y auscultarle los pulmones. A menudo también examina las orejas, la boca, la nariz y la faringe, y palpa el cuello para comprobar si los ganglios linfáticos están inflamados.

En casos complicados, o si se sospecha de una bronquitis bacteriana, deben realizarse más pruebas para establecer el diagnóstico.

Pruebas de laboratorio

En caso de fiebre y de expectoración amarilla purulenta, se sospecha que la bronquitis aguda ha sido causada por bacterias. Para averiguar si realmente se trata de una bronquitis bacteriana, el médico extrae sangre. En el laboratorio se determina la velocidad de sedimentación globular (VSG) y el número de glóbulos blancos (leucocitos). Un ligero incremento de la velocidad de sedimentación globular y una reducción del número de glóbulos blancos (leucocitos) indican más bien una infección viral. Si se observa un claro incremento de la velocidad de sedimentación globular y un aumento del número de glóbulos blancos (leucocitos), es posible que se trate de una infección bacteriana.

En los casos de evolución grave de la bronquitis aguda, el médico analiza en el laboratorio frotis de la faringe y de la nariz, así como la mucosidad expectorada en busca de bacterias. De esta forma puede determinarse qué bacteria ha causado la bronquitis aguda. Esto es importante para que el médico pueda escoger un antibiótico para el tratamiento que combata este agente patógeno de la mejora forma.

Radiografía de los pulmones

Si los síntomas no ceden o incluso empeoran, se sospecha que la bronquitis aguda se ha convertido en una inflamación de los pulmones. Una radiografía de los pulmones confirma si esta complicación existe realmente. La expectoración de mucosidad con sangre en la bronquitis aguda suele ser inocua. En casos aislados, otras enfermedades pueden provocar la hemorragia. Si se sospecha de ello también es conveniente realizar una radiografía de los pulmones.