Bartolinitis: Causas

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. María Isabel Pescador (7 de Abril de 2016)

En muchos casos la bartolinitis cursa sin infección. Así, se trataría de una simple inflamación de las glándulas de Bartolino que se materializa en un bulto redondeado situado cerca del orificio externo de la vagina que no duele. Estos pequeños bultos pueden mantener su tamaño o crecer de forma moderada. Algunos de ellos se infectan, dando lugar a un quiste de Bartolino, que es muy doloroso y que produce muchas molestias en la vida cotidiana.

En otras ocasiones, la bartolinitis suele estar causada por infecciones bacterianas localizadas en la entrada de la vagina. Las bacterias se introducen en el vestíbulo vulvar pasando a los conductos y provocando una inflamación. La infección puede extenderse a lo largo de los conductos hasta alcanzar la glándula en sí. La consecuencia es que la entrada a la vagina se inflama, impidiendo que las glándulas se vacíen. Por lo tanto, la secreción se almacena ahí, con lo que se convierte en caldo de cultivo ideal para los patógenos. El tejido puede supurar y desarrollar un absceso (absceso de Bartolino).

Cualquier patógeno del cuerpo humano puede ocasionar una bartolinitis, como, por ejemplo, las bacterias E. coli del intestino o el Staphylococcus aureus que suele hallarse de forma natural en la piel y las vías respiratorias superiores. A veces, la bartolinitis está provocada por la Neisseria gonorrhoeae, el patógeno de la gonorrea, o por la Chlamydia trachomatis, ambos transmitidos a través de la relación sexual.

Según sea el patógeno desencadenante, así será el tiempo de incubación (el tiempo comprendido entre la infección y la erupción de la enfermedad). Por ejemplo, en el caso de la Neisseria gonorrhoeae el tiempo de incubación dura entre dos y cinco días.