Artrosis (desgaste del cartílago articular): Diagnóstico

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (16 de Diciembre de 2016)

¿Cómo se diagnostica la artrosis? El diagnóstico de la artrosis se realiza atendiendo a la historia clínica (anamnesis) y a la exploración física de las articulaciones. Se evalúa el rango de movimiento y el dolor, la estabilidad de los ligamentos, la inflamación, las alteraciones en la piel y los puntos de presión dolorosos.

Sobre todo cuando se ven afectadas la rodilla y la cadera, es posible observar estos signos cuando el paciente camina.

Radiografías

Las radiografías constituyen la exploración más importante para confirmar la sospecha de que el paciente padece artrosis. Las alteraciones características que se pueden observar en la radiografía son las siguientes:

  • Estrechamiento del espacio articular.
  • Compresión del hueso bajo el cartílago (esclerosis subcondral).
  • Defectos del hueso bajo el cartílago en la línea principal de carga (quistes subcondrales).
  • Formación de extensiones del hueso en espolones.

Además de las radiografías, se pueden realizar una ecografía, resonancia magnética (RM), tomografía computerizada (TC), gammagrafía o una punción articular con análisis del líquido sinovial.

Análisis de sangre

No existen hallazgos de laboratorio característicos que permitan diagnosticar la artrosis. Sin embargo, los análisis de sangre son útiles, por ejemplo, para diagnosticar la conocida como artrosis activa. La artrosis activa es una artritis inflamatoria, por lo tanto, pueden aparecer elevados marcadores de la inflamación en la sangre, como la velocidad de sedimentación globular.