Artrosis (desgaste del cartílago articular): Causas

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (16 de Diciembre de 2016)

¿Qué causa la artrosis? La artrosis puede producirse por varias causas. Es frecuente que una artrosis pueda desarrollarse por una mala postura al realizar esfuerzos, por una sobrecarga que supera la capacidad de carga del cartílago de las articulaciones, lo que, con el tiempo, provoca la degeneración del cartílago. Este desequilibro puede estar causado por un trastorno hereditario del cartílago o por esfuerzos realizados de forma inadecuada. Por este motivo, es posible que, por ejemplo, en las piernas en X (genu valgus) o si existe una leve deformidad de la cadera, la carga se reparta de forma desigual y esto termine ocasionando una artrosis en las articulaciones afectadas.

Determinadas lesiones antiguas como las fracturas de huesos o las lesiones de la cápsula capsular que producen inestabilidad en la articulación son posibles causas de la artrosis.

En las articulaciones que soportan el peso del cuerpo (rodilla, cadera, columna vertebral) se suele dar un exceso de carga en casos de sobrepeso (obesidad). Otras causas de la artrosis pueden ser la inflamación de las articulaciones (artritis) o trastornos metabólicos como los siguientes:

La hemofilia puede ser la causa de otro tipo de artrosis. Debido a la tendencia al sangrado, se producen hemorragias en el interior de las articulaciones y esto puede acabar ocasionando lo que se conoce como hemartrosis (artrosis hemofílica).

La artrosis está causada por una lesión o el desgaste del cartílago protector hasta descubrir el hueso o parte de este. Puesto que el cartílago defectuoso ya no protege a los huesos de los golpes, el rozamiento o el esfuerzo, el hueso trata de compensar la carga y produce una sustancia ósea. Así se produce la deformidad y el engrosamiento nodular de las articulaciones afectadas. Los espolones óseos que se forman alrededor de las articulaciones afectadas se conocen como osteofitos.

Al mismo tiempo, el cartílago desgastado y el hueso causan la inflamación de la membrana sinovial que rodea la articulación (sinovitis). Por eso, las articulaciones se calientan y enrojecen. Además, se pueden producir derrames articulares (líquido en la articulación). Esta situación constituye una reagudización de un proceso crónico o, como a veces se le denomina, una artrosis activa.