Amigdalitis: Tratamiento

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. María Arriaga (25 de Mayo de 2016)

El tratamiento de una amigdalitis depende de los síntomas, de la etiología de la inflamación de las amígdalas y de su evolución.

En caso de una amigdalitis aguda el tratamiento consiste, en primer lugar, en medicamentos analgésicos y antipiréticos pautados por el médico con el objeto de aminorar el malestar y la fiebre, como el paracetamol y el ibuprofeno.

En caso de amigdalitis se recomienda ingerir únicamente alimentos blandos y no demasiado picantes y especiados. Es importante beber muchos líquidos (especialmente tibios). Lo más recomendable es evitar las bebidas gaseosas y elegir agua, infusiones y zumos de fruta, por su alto contenido en vitamina C. Aun así, los ácidos de los zumos pueden irritar aún más las amígdalas inflamadas y hacer que se sienta quemazón en la garganta.

Se recomienda renunciar al tabaco porque la nicotina agrava los síntomas propios de la enfermedad. La curación completa de una amigdalitis aguda puede durar entre una y seis semanas.

En caso de amigdalitis provocadas por bacterias, el tratamiento de elección suele ser antibiótico. En caso de complicaciones o de amigdalitis recurrentes es efectiva la extracción quirúrgica de las amígdalas (amigdalectomía).

En caso de amigdalitis crónica, el tratamiento de mayor éxito consiste en extraer definitivamente las amígdalas por medio de una amigdalectomía. De este modo, los afectados no tienen que luchar constantemente con amigdalitis recurrentes ni con otras enfermedades asociadas. La eliminación del foco infeccioso también puede ayudar a reducir en gran medida el riesgo de enfermedades secundarias por estreptococos en otros órganos.