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Caída de cabello (alopecia)

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (8 de Enero de 2016)

© iStock

La alopecia es una pérdida excesiva de pelo en la que pueden llegar a caerse más de 120 cabellos al día, y revela un visible debilitamiento del cabello, incluso una calvicie evidente. La caída del cabello puede aparecer tanto en hombres como en mujeres y puede tener diferentes causas. En la mayoría de los casos, se trata de una predisposición genética, que hace que los folículos capilares reaccionen de forma más sensible a las hormonas sexuales.

Todas las personas perdemos al día de 50 a 100 cabellos de forma natural. Una pérdida superior a 120 cabellos cada día, no obstante, puede considerarse un principio de alopecia. La llamada alopecia androgénica (alopecia genéticamente heredada) afecta a uno de cada dos hombres a lo largo de su vida. La pérdida de cabello puede ser leve o afectar a toda la cabeza. La alopecia androgénica también es la forma más común de alopecia entre las mujeres. Se estima que la padece una de cada cinco mujeres. No obstante, en las mujeres la alopecia determinada genéticamente tiene unos síntomas diferentes: el cabello se pierde de forma difusa, no tan localizada como en el caso de los hombres.

La alopecia en parche redondo (alopecia areata, pelade) es un tipo de pérdida del cabello menos frecuente. Se manifiesta por la pérdida de cabello que se localiza en zonas concretas de la cabeza o del cuerpo. El desencadenante es, probablemente, una reacción autoinmune. En muchos casos, el cabello vuelve a crecer sin tratamiento después de cierto tiempo. Sin embargo, las recaídas son frecuentes.

La alopecia difusa tampoco es muy común. Las causas para este tipo de pérdida de cabello suelen ser enfermedades como alteraciones tiroideas, diabetes mellitus e infecciones (por ejemplo, neumonía). Tras la ingesta de ciertos medicamentos, quimioterapia, cambios hormonales, el estrés o una alimentación poco equilibrada se puede dar una alopecia difusa.

En la mayoría de los casos, la alopecia no se considera una enfermedad pero ocasiona trastornos a las personas que sufren la pérdida de cabello. Las personas con abundante cabello producen en los demás la impresión de vitalidad, juventud y salud, mientras que la pérdida de cabello esta socialmente relacionada con enfermedad y vejez. Por lo tanto, la caída del cabello y la alopecia pueden tener una connotación emocional en determinadas personas, ya que puede disminuir su autoestima.

Antes de iniciar un tratamiento para la pérdida de cabello es importante realizar un diagnóstico claro atendiendo a la exploración física y a la anamnesis clínica.

El tratamiento para la alopecia se enfoca a la causa particular de cada caso de pérdida de cabello. La amplia oferta de productos contra la alopecia refleja la demanda y la incidencia de este problema. No obstante, muy pocos principios activos son realmente efectivos y ayudan a frenar la caída del cabello y a aumentar visiblemente su espesor. Ejemplos de medicamentos eficaces para la alopecia androgénica en los varones son los principios activos como el minoxidil y el finasterida. En el caso de las mujeres el minoxidil o los preparados que contengan la hormona sexual femenina, o antígenos de las hormonas sexuales masculinas (los llamados antiandrógenos), son los principios activos más eficaces. El tratamiento para la alopecia areata es más difícil.