Caída de cabello (alopecia): Diagnóstico

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (8 de Enero de 2016)

Ante la sospecha de una pérdida de cabello excesiva (alopecia), lo primero es realizar un diagnóstico certero y aclarar es el problema subyacente. ¿Se trata de una pérdida de pelo generalizada (el denominado efluvio telogénico) o de zonas calvas visibles (la denominada alopecia)? Hay un indicio que ayuda a clasificar la pérdida del cabello: si se pierden asiduamente más de 100 cabellos al día, y si persiste una gran diferencia entre la cantidad de pelo caído y el incipiente, estaremos muy cerca del diagnóstico de alopecia.

A menudo, nos preocupamos cuando encontramos numerosos pelos en el lavabo o en la ducha tras lavarnos el pelo, pero esta preocupación no siempre está justificada. Por un lado, unos pocos pelos largos y gruesos pueden dar la impresión de ser un mechón entero. Por el otro, las personas que se lavan el pelo una vez por semana pierden más pelo en ese momento que alguien que se lava el pelo a diario. Los pacientes deberían valorar su pérdida de cabello de la forma más objetiva posible.

Para determinar la causa de la caída capilar es importante realizar una historia clínica del paciente e informarse sobre la duración y la evolución precisa de la pérdida del pelo. Es importante determinar posibles sucesos en los meses anteriores que pudiesen estar vinculados a la alopecia (por ejemplo, enfermedades o infecciones). Igualmente, es de interés saber si la persona afectada ingiere o ha ingerido medicamentos nuevos (con hasta seis meses de anterioridad) y si ya ha sido tratada o valorada previamente en relación a la alopecia.

Posibles preguntas de la anamnesis en caso de pérdida de cabello (alopecia):

  • ¿Cuándo le llamó la atención por primera vez su pérdida de cabello?
  • ¿Ha cambiado algo desde entonces? ¿Pierde más, menos o la misma cantidad de pelo?
  • ¿Ha detectado otro tipo de alteraciones como, por ejemplo, en la piel?
  • ¿Le da la impresión de perder una cantidad especialmente llamativa de pelo en una o varias zonas del cuerpo?
  • ¿Ha ingerido medicamentos durante estos últimos meses?
  • En mujeres: ¿ha comenzado a tomar la píldora o ha interrumpido un tratamiento anticonceptivo?
  • ¿Ha estado usted enfermo durante los últimos meses?
  • ¿Padece alguna enfermedad crónica?
  • ¿Cómo se alimenta usted?

Los datos sobre enfermedades previas conocidas como, por ejemplo, patologías tiroideas o enfermedades autoinmunes, una posible alopecia genéticamente heredada, la frecuencia del lavado del cabello y los productos para el pelo que utiliza, también pueden ser de gran utilidad para elaborar un diagnóstico preciso. En las mujeres pueden ayudar las preguntas sobre el embarazo, abortos, alteraciones del ciclo menstrual o sobre la menopausia.

Durante la valoración clínica de la cabeza el médico evalúa la estructura y cantidad del cabello y observa la parte de la frente donde comienza la cabellera. Además, constata cómo está constituido el cuero cabelludo y con qué fuerza están anclados los cabellos mediante el test del tirón (pull-test). Una valoración del cuero cabelludo con un instrumento óptico especial (dermatoscopio) puede dar información adicional sobre la causa.

En ciertos casos, tiene sentido realizar un análisis microscópico de algunas raíces capilares tricograma. Los análisis sanguíneos, por ejemplo, pueden ayudar a diagnosticar alteraciones en las hormonas tiroideas o una ferropenia de base.