Alimentación y TDAH

Autor: Terry Gragera Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (28 de Septiembre de 2016)

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Las causas del TDAH son múltiples, ya que intervienen factores biológicos, genéticos, familiares, sociales y algunas teorías hablan de que también existen factores alimenticios. Sin embarto, no hay estudios concluyentes sobre el papel de la alimentación en la aparición del trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH).

No obstante, algunas teorías dan mucho peso a la dieta como predisponente del TDAH. Así, la hipótesis nutricional ha sido objeto de numerosos estudios que no han arrojado aún evidencias científicas. Por ejemplo, se ha estudiado el efecto en los niños con TDAH de una dieta libre de aditivos, de una dieta libre de colorantes, de una dieta libre de chocolate y azúcar o de una dieta oligoalergénica (reduciendo al máximo los alimentos causantes de alergias para observar si mejoran los síntomas del TDAH).

Después de sucesivos estudios se ha concluido que estas dietas excluyentes no suponen un factor protector y preventivo frente al TDAH. Para cualquier niño es más saludable evitar los excesos de azúcares y los alimentos con muchos aditivos, pero no se ha encontrado que tuvieran un especial peso en la evolución del TDAH, porque, además, al tratarse de dietas muy restrictivas, su cumplimiento se hace difícil durante la infancia.

Sí se sabe que cuando la madre no se ha nutrido correctamente durante el embarazo y ha recurrido a tóxicos como el alcohol y el tabaco, su hijo tiene más probabilidades de sufrir TDAH en el futuro, por lo que de este modo la nutrición y los buenos hábitos maternos juegan un papel protector primario frente al trastorno.