Alimentación y TDAH: Recomendaciones básicas

Autor: Terry Gragera Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (28 de Septiembre de 2016)

Al margen de la hipótesis de que una inadecuada alimentación del niño pudiese desencadenar el TDAH, hay una serie de pautas nutricionales que cualquier niño hiperactivo debería seguir para controlar mejor los síntomas.

Disminuir los azúcares

Los niños con TDAH se caracterizan por sufrir episodios de impulsividad, falta de atención y exceso de energía. Cuando se consumen azúcares, especialmente los refinados, el niño sufre picos de glucemia; los niveles de glucosa suben y bajan bruscamente, provocando cansancio, irritabilidad, ansiedad y dificultades de concentración.


Es muy importante controlar el consumo de alimentos con azúcares (batidos, zumos no naturales, bebidas carbonatadas, bollería industrial, golosinas, helados…) para que el niño no vaya de la hipoglucemia a la hiperglucemia en pocas horas. Además, el azúcar provoca una elevación de la adrenalina, una hormona estimulante. En la dieta del niño con TDAH no solo hay que controlar los productos con azúcar blanco sino también con otros productos similares como fructosa, dextrosa, glucosa, miel, endulzante de maíz, jarabe de maíz, maltitol, sucrosa, melaza, jarabe de malta, azúcar morena… 

Seguir una dieta equilibrada 

Muchos de los niños con TDAH presentan también un trastorno negativista-desafiante. Esto implica algunas dificultades en la aceptación de normas que pueden trasladarse también al ámbito de la comida. Además, los niños con TDAH suelen padecer ansiedad, lo que les lleva a comer muy deprisa, casi sin masticar, y a ser muy selectivos en su dieta, con el consiguiente riesgo de que esta resulte desequilibrada.

Si el niño se niega a tomar determinados alimentos, lo mejor es intentar introducirlos en el menú de una forma progresiva y relajada. Los padres serán el mejor ejemplo a la hora de aceptar nuevos platos.

En la dieta del niño con TDAH hay que minimizar la presencia de alimentos procesados. Siempre que se pueda se optará por la versión integral de los alimentos (pasta, arroz, cereales, pan…) y se aumentará el consumo de vegetales, frutas de temporada, legumbres y frutos secos.  

Compensar la falta de apetito

Uno de los efectos secundarios más comunes del tratamiento farmacológico para el TDAH es la falta de apetito. Muchos niños que toman pastillas para combatir el TDAH adelgazan, pues suelen quedarse inapetentes. En este sentido, conviene vigilar la pérdida de peso y hablar con el médico si esta llega a ser importante. Además, habrá que tener en cuenta en qué momentos del día el niño tiene más hambre para ofrecerle alimentos nutritivos en cantidad y así compensar el resto de comidas en los que no coma suficiente. 

Vigilar los atracones

El TDAH se caracteriza por una impulsividad que dificulta el control a la hora de comer en algunos niños. Por eso, hay niños afectados que se dan atracones y llegan más fácilmente a la obesidad. Así, hay más incidencia de obesidad entre los adultos con TDAH, y entre los niños y jóvenes con TDAH, una mayor prevalencia de trastornos alimentarios como la bulimia.

Las personas con TDAH suelen masticar muy deprisa, o casi no masticar, y esto les lleva a ingerir más de lo necesario, ya que hasta pasados 20 minutos del inicio de la comida el cerebro no recibe la señal de saciedad.

Para contrarrestar esta tendencia a comer demasiado es bueno que la persona con TDAH comparta el momento de la comida con la familia.

Evitar estimulantes 

Los estimulantes no son adecuados durante la infancia, pero menos aún para niños con TDAH. Al igual que sucede con los azúcares, estimulantes como la cafeína, la teína o los presentes en bebidas energéticas provocan una rápida subida de la adrenalina, que contribuye directamente a la impulsividad.

Procurar un buen ambiente en la mesa 

Las relaciones familiares pueden verse muy afectadas cuando un miembro del hogar padece TDAH. En este sentido, compartir las comidas puede servir para revertir la situación o para agravarla. Lo ideal es que la familia comparta la mesa y se cree un clima distendido. La comida o la cena no deben ser el momento de discutir o de corregir al niño. Como el menor con TDAH suele tener una relación conflictiva con la comida, lo ideal es aprovechar ese momento para ofrecerle ejemplos de serenidad y buen ambiente. También puede servir involucrarlos activamente tanto en la compra como en la preparación del menú familiar. 

Tener horarios regulares

El niño con TDAH puede ser anárquico y desordenado con las comidas, al igual que le sucede en otros ámbitos de su vida social, familiar o escolar. En este sentido, tener horarios regulares en casa puede ayudarle a alimentarse mejor, aunque habrá que respetar los momentos en que, por efecto de la medicación, tenga menos hambre. En todo caso, conviene que se siente a la mesa con el resto a pesar de que coma menos.

Asegurar la presencia de determinados nutrientes 

La dieta del niño con TDAH se puede enriquecer con determinados nutrientes, bien directamente a través de alimentos (lo ideal) o de suplementos (si a través de la dieta fuese imposible):

  • Ácidos grasos omega 3 y omega 6. Son ácidos grasos esenciales muy beneficiosos para el cerebro y las funciones cognitivas. Están presentes en el pescado azul (sardinas, salmón, caballa, trucha, bonito, atún, anchoa…), frutos secos, calabaza, germen de trigo… 
  • Triptófano. Es un aminoácido precursor de la serotonina, un neurotransmisor que equilibra el estado de ánimo y ayuda a dormir bien, entre otros. El triptófano puede encontrarse en el pavo, el pollo, el plátano, las nueces, las semillas de sésamo, los cacahuetes, la leche… 
  • Zinc y vitamina B6. Para sintetizar el triptófano, el organismo necesita ácidos grasos omega 3, zinc y vitamina B6. El zinc está presente en el germen de trigo, el paté, la yema de huevo, las judías, el cangrejo, los espárragos, la berenjena, la patata, el melocotón… Por su parte, encontramos vitamina B6 en lentejas, lenguado, legumbres, aguacate, castañas, puerros, pistacho, judías verdes, soja, guisantes, germen de trigo…