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Alergia al níquel

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. María Fernanda Pedrero (6 de Junio de 2011)

© Jupiterimages/Digital Vision

Es una de las alergias más comunes en el mundo occidental. En las mujeres se calcula que la incidencia es en torno al 30%. Su prevalencia es mayor en mujeres que en varones.

La alergia al níquel es hereditaria: quien está predispuesto reacciona de manera particularmente sensible y puede desarrollar una alergia al níquel más que otros. Numerosos objetos y sustancias que contienen níquel desencadenan una alergia al níquel. Muchos alimentos también contienen níquel y pueden causar la alergia. Posibles causas de la reacción alérgica son, por ejemplo:

  • Joyas (por ejemplo, pendientes)
  • Relojes
  • Cinturones (que contienen níquel en los remaches o hebillas)
  • Gafas y prótesis dentales
  • Botones (por ejemplo, botones de metal en vaqueros)
  • Cubiertos
  • Cremalleras
  • Monedas
  • Artículos para el cabello y detergentes
  • Fresas
  • Legumbres
  • Cacao
  • Frutos secos
  • Alimentos enlatado

La alergia al níquel es una de las llamadas alergias de contacto, porque el contacto directo con el níquel por personas con la alergia correspondiente produce en la piel una dermatitis alérgica de contacto (dermatitis de contacto) que provoca erupción cutánea, picor y enrojecimiento de la piel. Normalmente, estos síntomas de alergia al níquel sólo se presentan en el lugar que ha estado en contacto con el níquel.

Una alergia al níquel se puede diagnosticar con una prueba de alergia. El tratamiento consiste principalmente en evitar los objetos que contienen níquel (advertencia: ¡los cigarrillos también contienen níquel!) y en tratar el eccema con pomadas o cremas. En general, los síntomas de la alergia al níquel remiten en pocos días.

Cuando el desencadenante de la alergia al níquel está dentro del cuerpo (por ejemplo una prótesis, un implante o prótesis dentales que contienen níquel) es necesario eliminar el material que contiene níquel y reemplazarlo con otro material sin níquel.

En general, las personas más sensibles, o que reaccionan con hipersensibilidad al níquel, pueden hacer lo siguiente para evitar la alergia al níquel:

  • Evitar el contacto con materiales que contienen níquel (esto también significa: renunciar a los piercings).
  • No elegir una profesión donde el contacto más frecuente con el níquel es esencial (por ejemplo, peluquería, joyería, relojería, cajeros, asistentes dentales).
  • Medidas de protección personal (por ejemplo, guantes para protección de la piel, espumas y pomadas protectoras de la piel).