Alergia alimentaria

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dr. Palestino Abdeljabbar (15 de Enero de 2012)

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La alergia alimentaria es una reacción hipersensible del cuerpo a determinados alimentos. Tras ingerirlos se pueden sufrir diversas molestias, como reacciones cutáneas, estornudos, asma, dolor de barriga, diarrea o vómitos.

Son desencadenantes frecuentes de esta reacción alérgica los productos lácteos, los huevos, las nueces, los cacahuetes, el pescado y los crustáceos. La causa de la alergia alimentaria es una reacción exagerada del sistema inmunitario a determinadas sustancias: los alérgenos.

Las alergias alimentarias no deben equipararse con el término intolerancia alimentaria, de carácter más general: si bien las personas con alergias alimentarias tienen una reacción de intolerancia a determinados alimentos, no todos los síntomas de una intolerancia (como por ejemplo la intolerancia a la lactosa) están relacionados con una alergia.

Para diagnosticar la alergia a los alimentos, el alergólogo revisará la historia clínica del paciente y luego precribirá una serie de pruebas. Las más frecuentes son pruebas cutáneas, como el prick test y el prick-prick test. También hay otras pruebas epicutáneas (patch test) y analíticas de sangre para confirmar la IgE total y la IgE específica. Estos análisis de sangre se deominan RAST, CAP o ELISA. La IgE total mide la predisposición para padecer una alergia, aunque el hecho de tener una IgE elevada no signifca que haya que acabar desarrollando la alergia. Por su parte, la IgE específica mide si en la sangre de esa personas hay IgE específica del alimento a estudiar. Si no se tiene alergia a ningún alimento, no habrá IgE específica y sería negativa. Cuando hay niveles de IgE específica superiores a 0,35KU/L se considera que la prueba ha tenido un resultado positivo.

Hay seis clases en la determinación de IgE específica: Clase 0 (inferior a 0,35 KU/L, no hay anticuerpos específicos); clase 1 (entre 0,36-0,70 KU/L, nivel bajo de anticuerpos específicos); clase 2 (de 0,71-3,50 KU/L, nivel moderado de anticuerpos específicos); clase 3 (0,51-17,5, nivel alto de anticuerpos específicos); clase 4 (de 17,5-50 KU/L, nivel elevado de anticuerpos específicos); clase 5 (de 50-100 KU/L, nivel muy alto de anticuerpos específicos) y, por último, clase 6 (más de 100 KU/L, nivel muy alto de anticuerpos específicos).

El primer paso a la hora de tratar la alergia alimentaria es evitar los alimentos que la producen (lo que se conoce como una dieta carente). Para llevar una alimentación equilibrada a pesar de ello, dicha dieta debería estar controlada por un nutricionista especializado en alergias. Las alergias alimentarias que aparecen ya en la lactancia por lo general remiten en el primer año de vida. Normalmente, las alergias alimentarias que se dan en la edad adulta duran toda la vida.