Afasia: Diagnóstico

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (17 de Mayo de 2016)

El primer paso para diagnosticar la afasia (pérdida del habla) es el denominado diagnóstico primario. En este, el médico realiza un primer reconocimiento del trastorno del habla, para saber si hay o no hay afasia, y después, diferenciar el tipo de afasia o qué habilidades del lenguaje son las afectadas.

Ante una alteración del lenguaje lo primero es ver si se trata realmente de una afasia. Para ello hay que descartar otros síndromes que pueden cursar con la misma sintomatología como lesiones cerebrales que pueden simularla, tales como estados de confusión, disartria, apraxia del habla y alteraciones intelectuales, auditivas o del aparato bucofaríngeo.

El diagnóstico de las afasias requiere mucha experiencia y sensibilidad. De ahí que existan diferentes tipos de test a nuestra disposición. El test de Token. Los pacientes deben seguir las instrucciones que se les dan sobre el manejo de fichas de distintos colores, formas y tamaños (consta de 20 láminas). Su sensibilidad para detectar alteraciones de la comprensión auditiva es muy alta.

Para realizar un diagnóstico más exacto se utiliza normalmente el denominado test de afasia de Aachen (AAT). Este test se lleva a cabo en una entrevista estándar en la que se analiza lo siguiente: la eficacia de la repetición, la escritura, la lectura, la designación y la comprensión. Con la ayuda del test de afasia de Aachen se puede reconocer la forma de afasia que se padece y establecer su gravedad. Además, el test puede repetirse a lo largo de la terapia, para valorar el progreso del paciente.

También es conveniente que junto al diagnóstico se compruebe la capacidad de percepción e inteligencia no verbal del paciente, ya que a veces se ven afectadas debido a la lesión del cerebro.

Es importante tener en cuenta que la afasia puede evolucionar o sufrir cambios. Así, una afasia de Broca inicial puede pasar a una de conducción y de ésta a una anómica. Por esta razón es importante explorar a los pacientes afásicos periódicamente.