Afasia: Definición

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (17 de Mayo de 2016)

Una afasia es una alteración del lenguaje y del habla provocado por una lesión cerebral en una persona que anteriormente podía hablar con normalidad. El trastorno afásico se caracteriza por trastornos en la emisión de los sonidos del habla (parafasias), problemas en la comprensión y trastornos de la denominación (anomia).

Algunos autores utilizan también el término disfasia para referirse a este trastorno, pero es más recomendable utilizar el de afasia. Normalmente en la afasia no hay una abolición total de las capacidades expresivas, incluso en las afasias más graves.

Puesto que la afasia es un trastorno de la capacidad del cerebro para elaborar lenguaje, puede afectar a todas las modalidades lingüísticas. Así, puede afectar también a la comprensión escrita. Además, las capacidades expresivas del lenguaje gestual también se ven afectadas, así como otras modalidades de éste de las que el sujeto pudiera disponer, como el lenguaje de signos del sordomudo, por ejemplo.

Incidencia

La edad media a la que suele presentarse este problema son los 60 años. Afecta más a los hombres que a las mujeres. Anualmente, aproximadamente una de cada tres personas se ven afectadas por una pérdida prolongada del habla tras sufrir un ictus.

Historia

La base de nuestro conocimiento sobre la afasia (pérdida del habla) data de la primera mitad del siglo XIX. Por aquel entonces, en el campo de la patología cerebral se empezó a establecer una relación entre las funciones motoras y sensoriales, respectivamente, y los trastornos y la afectación de determinadas regiones del cerebro. En el punto central de este desarrollo se encuentra el médico francés Paul Broca (1824-1880), que logró por primera vez en 1861 identificar en un hombre con trastornos motores del habla, que el centro motor del habla en los diestros se halla en la mitad izquierda del cerebro una región que hoy en día se denomina área de Broca. La labor de Broca sobre la identificación del lugar (localización) donde se rigen algunas de las funciones del cerebro fue clave para el posterior desarrollo de la anatomía y fisiología del cerebro.

Por primera vez en el primer cuarto del siglo XX, hubo un gran interés en investigar la estructura de cada región del cerebro y trazar el mapa de todo el cerebro. Ya en 1909 Korbinian Brodmann distinguió 52 zonas diferentes, que designó con números desde el Área 1 al Área 52. El sistema de Brodmann se sigue usando mayoritariamente hoy en día.

Con la investigación de las regiones del cerebro, había esperanza de obtener información acerca de sus funciones mediante el conocimiento de la estructura histológica. Estudios posteriores demostraron, sin embargo, que no se habían logrado identificar con exactitud las regiones y funciones del cerebro. Esto podía deberse, entre otras cosas, a que la mayoría de las veces los análisis solo se llevaban a cabo en unas pocas personas.

Los nuevos análisis comparativos muestran que las partes de la estructura histológica del cerebro son extraordinariamente distintas. A pesar de todo, es posible establecer relaciones entre los trastornos de determinadas funciones motoras o sensoriales y lesiones en determinadas áreas del cerebro. Sin embargo, los síntomas de afasia no dependen solo de la localización de las lesiones en regiones cerebrales concretas, también dependen de las reacciones compensatorias del tejido cerebral intacto.

No obstante, algunas lesiones cerebrales pueden estar ligadas a determinadas disfunciones. De esta manera, la afasia de Broca, por ejemplo, se origina principalmente por una lesión de la denominada área de Broca en el lóbulo frontal del cerebro, en el Área 44 y 45 según la clasificación de Brodmann, mientras que en la afasia de Wernicke se encuentra dañada esencialmente la denominada área de Wernicke, situada en el lóbulo temporal del cerebro.