Acné: Prevención

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. María Fernanda Pedrero (26 de Junio de 2011)

El acné sólo puede prevenirse de manera muy limitada. Por un lado, normalmente, las causas intrínsecas de la formación de granos y espinillas (comedones) no pueden prevenirse. Sin embargo, para lograr una piel saludable sí se recomienda cuidarla y limpiarla en profundidad. Lo más adecuado es el uso de jabones saludables para la piel, pH neutros, sin perfumes ni aditivos. Después de limpiar la piel, aplique una crema hidratante a base de agua, ya que las cremas y lociones grasas y oleaginosas pueden obstruir los poros de la piel. También es importante fijarse si los productos cosméticos y los protectores solares son compatibles con su piel.

Se recomienda prestar atención a las necesidades de cada piel, con el fin de poder tratar mejor la aparición del acné y a prevenir los problemas cutáneos en general. El exceso del sol, frío, pero también del calor (por ejemplo el aire de la calefacción) puede irritar la piel. En el caso de que le aparezca un grano o una espinilla en la piel, es importante que no lo reviente, ya que éste puede infectarse y dejar cicatriz.

Por otro lado, algunas formas de acné se producen por factores extrínsecos. Por ejemplo, fumar puede aumentar considerablemente el riesgo de desarrollar un acné grave con grandes alteraciones de la piel en la zona anal, axilar, ingle o pecho de la mujer (acne inversa). En consecuencia, renunciar a la nicotina es una medida eficaz para prevenir esta enfermedad de la piel. Otro factor que puede facilitar la formación o el empeoramiento del acné es el consumo de leche o de los llamados alimentos de alto índice glucémico, como el chocolate, la miel, la mermelada y otros productos dulces. Por lo tanto, es recomendable adoptar una alimentación adecuada.