Semana 35 de embarazo

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Cristina Martín (2 de Septiembre de 2016)

© iStock

En la semana 35 de embarazo el bebé mide unos 46 centímetros y pesa cerca de 2.550 gramos. En este momento, su sistema inmunitario ya funciona por sí mismo y no depende del de la madre.

Si ahora se rompiera la bolsa amniótica, comenzaran las contracciones o se abriera el orificio del cérvix uterino, por lo general el parto sería viable, ya que el bebé está completamente desarrollado y es capaz de sobrevivir. En este caso, vendría al mundo en un parto prematuro tardío.

En la semana 35 de embarazo el bebé tiene alrededor de 33 semanas (la diferencia entre la edad y la semana de embarazo se debe a que las dos primeras semanas de embarazo solo sirven para optimizar el cálculo). En total el embarazo dura 40 semanas o 9 meses. El cálculo empieza unas dos semanas antes de la fecundación, esto es, desde el primer día de la última menstruación. Dicho cálculo ha demostrado ser más eficaz, porque no es posible determinar de forma clara y retroactiva la fecha de ovulación de cada mujer. 

La madre

A partir de la semana 35, es importante bajar el ritmo y tomarse tiempo para todas las cosas necesarias. Muchas embarazadas cometen el error de querer hacer demasiadas cosas de una sola vez y a última hora. Esto puede agobiarlas rápidamente e intensificar las molestias del embarazo.

Una alteración que puede aparecer en muchas embarazadas a partir de la semana 35 es la incontinencia urinaria: al reír, toser o estornudar se puede escapar orina de forma incontrolada. Para poderlo evitar o, al menos, disminuir, puede realizarse un ejercicio. Durante la micción, si se hace la intención de detener varias veces el chorro de orina, la futura madre podrá sentir el suelo pélvico. En cuanto note de qué músculo se trata, debe realizar este ejercicio (que también forma parte de los cursos de preparación al parto y del ejercicio pélvico) con regularidad; no obstante, una vez ha reconocido el músculo correspondiente no debe realizar más el ejercicio durante la micción sino en otros momentos del día, ya que puede dar lugar a trastornos de la evacuación de la vejiga. Las embarazadas deben evitar ahora levantar cosas, permanecer de pie mucho tiempo y realizar esfuerzos físicos. 

Además, en la semana 35 de embarazo el volumen sanguíneo materno alcanza su máximo. La futura madre tiene aproximadamente un 50% más de volumen sanguíneo que al principio del embarazo. El corazón tiene que realizar un trabajo más intenso para bombear ese volumen añadido. A ello se añade el peso del vientre de la embarazada, los edemas, el aumento de la diuresis y la frecuencia de la sensación de micción intensificada y el dolor de espalda. También puede padecer acidez de estómago y ciática. Todo esto hace que las últimas semanas de embarazo resulten enormemente agotadoras a muchas embarazadas.

El bebé

Poco a poco se va acercando la fase final del embarazo. Hasta el nacimiento, el bebé va progresivamente aumentado de peso de forma considerable a fin de tomar fuerzas para el parto y adaptarse a la vida fuera del vientre. En la semana 35 de embarazo pesa unos 2.550 gramos y mide aproximadamente 46 centímetros. 

Además, más o menos a partir de la semana 35 de embarazo el sistema inmunitario del bebé funciona con independencia del de la madre. No obstante, tras el parto todavía debe desarrollarse mucho hasta haber formado suficientes anticuerpos. Si el bebé nace ahora, se le denomina prematuro tardío; por lo general en esta semana un parto prematuro es viable y no se intenta mantener el embarazo si hay señales del comienzo del mismo, ya que el bebé está completamente desarrollado y es capaz de sobrevivir.

Tanto el tamaño como el peso del bebé se desarrollan de forma individual según vaya avanzando la gestación. No te preocupes si los datos medios orientativos difieren de los de tu bebé.