Semana 26 de embarazo

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Cristina Martín (22 de Agosto de 2016)

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En la semana 26 de embarazo el bebé mide, aproximadamente, 34 centímetros y pesa alrededor de 900 gramos. El bebé puede bostezar y se estira con frecuencia, a pesar de que cada vez tiene menos espacio. En la semana 26 de embarazo el bebé es capaz de abrir los ojos.

En esta semana de embarazo la madre vuelve a sufrir molestias propias del embarazo. Los órganos se van comprimiendo y desplazando cada vez más, lo cual provoca dificultad respiratoria, ardor de estómago y dolor de espalda.

Entre el principio de la semana 24 y el final de la semana 27 de embarazo se realiza otra prueba de detección de anticuerpos (la primera se hace en la primera exploración) para descartar una intolerancia a los factores Rhesus y determinar el Rh materno. Si durante el nacimiento se produce un contacto sanguíneo entre la madre y el bebé, es posible que ella desarrolle anticuerpos, por la diferencia entre grupos sanguíneos, que puede repercutir en un segundo embarazo, dado que, para el actual, no hay tiempo suficiente para fabricar los anticuerpos y que estos le afecten al bebé porque el contacto entre ambos tipos de sangre ocurre en el mismo momento del nacimiento del niño. El sistema inmunológico de la madre reacciona a determinadas características del grupo sanguíneo del niño (denominadas factores Rhesus o factor Rh) y los anticuerpos Rhesus especiales podrían destruir los glóbulos rojos del bebé en siguentes embarazos. Esto ocurre cuando la madre es Rh negativo y el bebé Rh positivo. Las pruebas de detección de anticuerpos deben impedir que esto suceda. Si es necesario, se administra a la futura madre la denominada profilaxis Rhesus (durante el nacimiento y entre las semanas 28 y 40 de embarazo). Esto impide que ella misma cree sus propios anticuerpos, ya que se le aportan de manera externa. 

Entre el principio de la semana 24 y el final de la semana 28 de embarazo se recomienda que la mujer embarazada se someta a una prueba de detección de diabetes durante el embarazo. El médico de cabecera o el ginecólogo realizan esta prueba. Para ello, la embarazada debe beber una solución de glucosa. Al cabo de una hora, se realiza un análisis de sangre para determinar el nivel de glucosa en la sangre. Un valor superior a 140 mg/dl podría indicar diabetes durante el embarazo (diabetes gestacional). Para confirmar el diagnóstico de diabetes gestacional se realiza otra prueba que consiste en administrar una sobrecarga oral de glucosa en la sangre. Esta prueba es certera y determina el nivel de glucosa en sangre en ayunas, así como 1 y 2 horas después de la administración de una cantidad superior de glucosa.

Si existe diabetes durante el embarazo (diabetes gestacional) es importante que la madre lleve un control glucémico periódico e instaurar hábitos alimenticios y de ejercicio específicos. En casos aislados, es necesario que la madre siga un tratamiento con insulina hasta el nacimiento del bebé. Tras el parto suele desaparecer la diabetes de la madre.

En la semana 26 de embarazo el bebé tiene, aproximadamente, 24 semanas (la diferencia entre la edad y la semana de embarazo se debe a que las dos primeras semanas de embarazo solo sirven para hacer el cálculo). En total el embarazo dura 40 semanas o 9 meses. El cálculo empieza unas dos semanas antes de la fecundación, esto es, desde el primer día de la última menstruación. Dicho cálculo ha demostrado ser más eficaz, porque no es posible determinar de forma clara y retroactiva la fecha de ovulación de cada mujer. 

La madre

Cuanto más grande se hace el bebé, más molesto resulta el embarazo para la futura madre. En la semana 26 de embarazo los órganos se van comprimiendo y desplazando cada vez más, lo cual puede provocar ardor de estómagodolor de espalda y dificultad respiratoria. Los descansos frecuentes, los movimientos lentos, la gimnasia, el yoga y, sobre todo, los cursos de natación especiales para embarazadas pueden aliviar estas molestias.

En este período son típicos los dolores en el coxis provocados por lesiones previas, el estreñimiento o el peso del bebé, que presiona los nervios y los músculos. Ayudan a combatirlos los cojines en cuña, los infrarrojos y medidas como la relajación muscular progresiva. 

El bebé

En la semana 26 de embarazo el bebé es capaz de abrir los ojos. Como ya han pasado dos tercios del embarazo, las vías nerviosas del ojo ya se encuentran conectadas a la corteza cerebral, y el feto ahora puede ver y distinguir formas y colores cambiantes. El color de los ojos del bebé no se desarrolla por completo, dado que algunos pigmentos precisan luz para acabar de formarse. Por ello, el color de los ojos de todos los bebés caucásicos antes de nacer es azul grisáceo. Normalmente, justo después del nacimiento, los pigmentos que luego definen el color de los ojos de cada bebé se almacenan en el iris.

En la semana 26 de embarazo ya hay un 85% de posibilidades de supervivencia si el bebé nace prematuramente. Muchos futuros padres empiezan ahora a planificar la habitación del bebé y compran el equipamiento inicial.

Durante esta semana de embarazo el bebé mide, aproximadamente, 34 centímetros y pesa alrededor de 900 gramos.