Semana 25 de embarazo

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Cristina Martín (27 de Julio de 2016)

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A partir de la semana 25 de embarazo la función principal del bebé es ganar peso. En este momento, si se presenta un parto prematuro el bebé tendría muchas probabilidades de sobrevivir porque mide, aproximadamente, 33 centímetros y pesa, más o menos, 800 gramos.

Entre el principio de la semana 24 y el final de la semana 27 de embarazo se realiza otra prueba de detección de anticuerpos (la primera se hace en la primera exploración) para descartar una intolerancia a los factores Rhesus y determinar el Rh materno. Si durante el nacimiento se produce un contacto sanguíneo entre la madre y el bebé, es posible que desarrolle anticuerpos, por la diferencia entre los grupos sanguíneos, que puede repercutir en un segundo embarazo. Para el actual no hay tiempo suficiente para fabricar los anticuerpos que afecten al bebé porque el contacto entre ambos tipos de sangre ocurre en el mismo momento del nacimiento del niño. El sistema inmunológico de la madre reacciona a determinadas características del grupo sanguíneo del niño (denominadas factores Rhesus o factor Rh) y los anticuerpos Rhesus especiales podrían destruir los glóbulos rojos del bebé en siguentes embarazos. Esto ocurre cuando la madre es Rh negatvo y el bebé Rh positivo. Las pruebas de detección de anticuerpos deben impedir que esto suceda. Si es necesario, se administra a la futura madre la denominada profilaxis Rhesus (durante el nacimiento y entre las semanas 28 y 40 de embarazo). Esto impide que ella misma cree sus propios anticuerpos, ya que se le aportan de manera externa.

Entre el principio de la semana 24 y el final de la semana 28 de embarazo se recomienda que la mujer embarazada se someta a una prueba de detección de diabetes durante el embarazo. Para ello, la embarazada debe beber una solución de glucosa. Al cabo de una hora, se realiza un análisis de sangre para determinar el nivel de glucosa en la sangre. Un valor superior a 140 mg/dl podría indicar diabetes durante el embarazo (diabetes gestacional). Para confirmar el diagnóstico de diabetes gestacional se realiza una prueba determinada que consiste en administrar una sobrecarga oral de glucosa en la sangre. Esta prueba es certera y determina el nivel de glucosa en sangre en ayunas, así como 1 y 2 horas después de la administración de una cantidad mayor de glucosa.

Si existe diabetes durante el embarazo (diabetes gestacional) es importante que la madre lleve un control glucémico periódico e instaurar hábitos alimenticios y de ejercicio específicos. En casos aislados, es necesario que la madre siga un tratamiento con insulina hasta el nacimiento del bebé. Tras el parto suele desaparecer la diabetes de la madre.

En la semana 25 de embarazo el bebé tiene alrededor de 23 semanas (la diferencia entre la edad y la semana de embarazo se debe a que las dos primeras semanas de embarazo solo sirven para hacer el cálculo). En total el embarazo dura 40 semanas o 9 meses. El cálculo empieza unas dos semanas antes de la fecundación, esto es, desde el primer día de la última menstruación. Dicho cálculo ha demostrado más ser eficaz, porque no es posible determinar de forma clara y retroactiva la fecha de ovulación de cada mujer. 

La madre

A partir de la semana 25 de embarazo, para muchas mujeres el embarazo se hace poco a poco más molesto. El vientre, cada vez más voluminoso, provoca sobrecarga en la espalda, el peso presiona la vejiga, y cada vez se hace más difícil encontrar la postura adecuada para dormir. A menudo ayuda tumbarse de lado, estirar la pantorrilla y doblar el muslo. Debajo del muslo también puede colocarse una almohada de lactancia o una almohada para dormir de lado.

Ahora el vientre crece más rápido, no solo porque el bebé gana peso, sino también porque se produce más líquido amniótico y la madre acumula grasa que será utilizada como reserva para la lactancia, durante la cual se consume mucha energía. Si existe cierta predisposición genética, en este período suelen aparecer las primeras estrías del embarazo en los pechos y en el vientre y, normalmente, también en los muslos. También pueden marcarse más claramente los vasos sanguíneos, sobre todo, en las manos y en los pies.

Como el vientre de la embarazada crece hacia adelante, se desplaza también el centro de gravedad de la futura madre, derivando automáticamente en una lordosis lumbar (curvatura exagerada). El cuerpo femenino está muy bien preparado para el embarazo y para el parto. En las mujeres, a diferencia de en los hombres, las tres últimas vértebras lumbares están conectadas entre sí y con una mayor inclinación hacia atrás respecto a las demás vértebras. La zona lumbar de la columna vertebral femenina está más reforzada y es más flexible. 

El feto

En la semana 25 de embarazo, el bebé mide, aproximadamente, 33 centímetros y pesa alrededor de 800 gramos. Gracias a la medicina moderna, en este estadio, ya hay muchas posibilidades de que el bebé sobreviva en caso de parto prematuro.

Se habla de parto prematuro cuando el bebé nace antes de la semana 37 de embarazo, es decir, antes de completarse 36 semanas de embarazo. 

Un parto prematuro puede detectarse, entre otras cosas, por molestias como las contracciones, la ruptura de las membranas o por sangrados previos al parto. En función de la salud de la madre y del bebé, así como de la semana de embarazo, se decide individualmente si provocar el parto o retrasarlo terapéuticamente. En caso de un inminente parto prematuro en la semana 25 de embarazo, se intenta prolongar al máximo el embarazo. Durante este período, la mujer embarazada permanece en el hospital bajo supervisión médica y guarda reposo en cama. También se le administra magnesio para mitigar o contener completamente las contracciones. Si estas no ceden se utilizan sustancias para inhibirlas. Se administra también un glucocorticoide para acelerar la madurez pulmonar del bebé.

Si el orifico cervical está dilatado y resulta incompetente y el cuello del útero acortado, hasta la semana 28 de embarazo, el orifico cervical puede cerrarse mecánicamente mediante el denominado cerclaje cervical. Con esta técnica se coloca un lazo de hilo alrededor del orificio cervical, que volverá a abrirse en el momento del parto.

Normalmente, a partir de la semana 35 de embarazo no se intenta prolongar más el embarazo. El bebé está desarrollado para el parto.

Tanto el tamaño como el peso del bebé se desarrollan de forma individual según vaya avanzando la gestación. No te preocupes si los datos medios orientativos difieren de los de tu bebé.