Semana 18 de embarazo

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. Cristina Martín (27 de Julio de 2016)

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En la semana 18 de embarazo el feto mide, aproximadamente, 12 centímetros desde la cabeza hasta las nalgas y pesa, más o menos, 125 gramos. Todavía tiene mucho sitio para moverse y jugar con el cordón umbilical.

En esta semana de gestación, las molestias del embarazo de los primeros meses han desaparecido, de manera que son pocas las embarazadas que aún tienen que luchar contra ellas. Las molestias que pueden sentirse en la semana 18 de gestación se deben al crecimiento del peso del bebé y de la placenta, y pueden minimizarse con gimnasia preparto y ejercicios de entrenamiento de la pelvis.

En la semana 18 de embarazo, el feto tiene unas 16 semanas de vida. La diferencia entre la edad de vida del feto y la semana de embarazo es porque las dos primeras semanas de gestación solo sirven como cálculo. En total, un embarazo dura 40 semanas o 9 meses. El cálculo del embarazo se inicia unas dos semanas antes de la fecundación, es decir, con el primer día de la última menstruación. Se ha demostrado que no siempre se puede determinar el momento exacto de la ovulación en todas las mujeres, por ello, se continúa realizando los cálculos de esta manera. 

La madre

En la semana 18 de embarazo, el límite superior del útero de la gestante está casi a la altura del ombligo, y su tamaño es el de un melón. El vientre, los pechos y las caderas empiezan a crecer en perímetro y podrían aparecer las primeras estrías del embarazo. Estas lesiones de la piel solo se presentan en algunas mujeres y si lo hacen es en este momento.

Algunas mujeres gestantes empiezan a padecer en esta semana de embarazo ardor de estómago (pirosis). Esto se produce porque, durante el embarazo, se pierde un poco el tono en el esfínter gastroesofágico del esófago, que limita con el estómago. Al mismo tiempo, el útero en crecimiento presiona el estómago. Como el esfínter gastroesofágico no cierra suficientemente bien la comunicación entre ambas partes del sistema digestivo, puede pasar parte de los ácidos del estómago al esófago produciendo ardor. Este problema aparece principalmente cuando la madre se encuentra tumbada. Para evitarlo, es recomendable que la mujer coma varias veces al día y, cuando se encuentre en esta posición, eleve la parte superior del cuerpo (y no solo la cabeza) quedando más alta que la inferior para evitar el reflujo de los ácidos. 

Durante este tiempo, el feto necesita fortalecer sus huesos, y eso puede dar lugar a un déficit de calcio en la madre, que se puede manifestar con calambres en las piernas. Además, estos pueden intensificarse por la presión que ejerce el útero sobre los vasos sanguíneos de la pelvis que dificulta la circulación venosa de las piernas.

Tampoco debemos olvidar el peso en aumento del vientre y los movimientos del bebé que pueden presionar la vejiga y aumentar la necesidad de orinar. Asimismo, el peso somete a un esfuerzo adicional al tejido conjuntivo y muscular de la pelvis. Por eso es conveniente que, en la semana 18 de embarazo, a más tardar, se empiece con los ejercicios de entrenamiento de la pelvis.

El feto

En la semana 18 de embarazo, el feto mide, más o menos, 12 centímetros desde la cabeza a las nalgas y pesa, aproximadamente, 125 gramos.

Durante esta semana de embarazo el futuro bebé todavía carece de ritmo de vigilia y sueño, y suele dormir, aproximadamente, 20 horas al día. La fase de vigila suele ser normalmente la tarde-noche, cuando la madre se mueve menos. Por el día, cuando ella realiza sus movimientos, el feto suele dormir acunado por ellos.

Si el bebé está despierto, suele aprovechar el espacio aún suficiente del útero para girarse, dar volteretas y jugar con el cordón umbilical, manos y pies.

Tanto el tamaño como el peso del bebé se desarrollan de forma individual según vaya avanzando la gestación. No te preocupes si los datos medios orientativos difieren de los de tu bebé.