Estrías en el embarazo: Evolución

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dra. María Isabel Pescador (18 de Marzo de 2016)

Las estrías del embarazo (striae gravidarum) que se forman en el vientre discurren normalmente de arriba a abajo, mientras que en los pechos se desarrollan de forma radiada hacia el pezón. En ocasiones afectan incluso a los brazos y los muslos. Las estrías tienen una longitud aproximada de uno a varios centímetros y pueden medir hasta dos centímetros de ancho. Asimismo, presentan una superficie irregular. Las primeras estrías no suelen ser visibles antes de la semana 16 de embarazo; de hecho, generalmente se forman hacia el final del embarazo.

El tejido conjuntivo se encarga de que la piel se mantenga elástica. Este tejido se compone de una fina red de fibras colágenas. Si la piel se estira en exceso, las fibras se rompen produciendo finas grietas en la hipodermis (capa más profunda de la piel). La piel de vientre, caderas, senos y muslos está sometida a un notable estiramiento durante el embarazo: la hormona cortisol, que se libera en mayor cantidad durante el embarazo, es la responsable en este tiempo de que el tejido de la hipodermis sea menos elástico, por lo que puede desgarrarse con más facilidad.

Después del parto, las estrías del embarazo se difuminan y adoptan un color blanco grisáceo, si bien no desaparecen del todo.