Embarazo gemelar: Causas y complicaciones

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (4 de Julio de 2016)

Las mujeres que se embarazan con ayuda de la medicina reproductiva parecen tener mayor probabilidad de gestar gemelos monocigóticos, incluso tras la transferencia de un único embrión, sin que la causa esté clara. Aunque algunos estudios han sugerido que la técnica ICSI (microinyección de un espermatozoide en el ovocito) o el cultivo de los embriones in vitro hasta el estadio de blastocisto se asocia a un aumento de gemelos monocigóticos, otros sugieren que la edad materna más avanzada provoca una zona pelúcida del ovocito más delgada, permitiendo una división embrionaria anómala.

Por otro lado, la fecundación in vitro está detrás del 80% de los embarazos dicigóticos (dos óvulos y dos espermatozoides). En España, la ley permite transferir hasta tres embriones en FIV a la vez. El aumento de las complicaciones clínicas y socioeconómicas derivadas de los embarazos múltiples, junto con una mejoría en los resultados de los tratamientos, ha hecho que en los últimos años las clínicas de reproducción hayan reducido de forma generalizada el número de embriones transferidos de 3 a 2, disminuyendo el riesgo de generar embarazos triples, aunque manteniendo los embarazos gemelares.


Según un informe del año 2013 de la Sociedad Española de Fertilidad fueron gemelares el 22,6% de los embarazos en fecundación in vitro, el 29,8% de los embarazos con óvulos de donante y el 17,3% de los embarazos con criotransferencia. Centros con una política de limitación del número de embriones a transferir consiguen disminuir el porcentaje de embarazos gemelares manteniendo las tasas de embarazo por tratamiento. 

Complicaciones en el embarazo gemelar

El embarazo gemelar se asocia a un aumento en la frecuencia de complicaciones gestacionales como la preeclampsia, problemas de crecimiento del feto, diabetes gestacional y prematuridad. De estas, la prematuridad es la más frecuente y puede llegar a generar problemas a corto y largo plazo. Un bebé prematuro tendrá un peso más bajo al nacer que un bebé a término, podrá tener patrones respiratorios anormales, tono muscular más bajo y menor actividad, menos grasa corporal y problemas para alimentarse debido a la dificultad para succionar o coordinar la deglución. Los problemas a largo plazo pueden incluir retraso en el crecimiento y desarrollo, retraso o discapacidad mental o física, retinopatía de la prematuridad, pérdida de visión o ceguera. 

En los embarazos monocoriales, una de las complicaciones más importantes es la transfusión feto-fetal. En el 15% de los casos aparece en su forma severa y puede comprometer el desarrollo y la supervivencia de uno o ambos bebés, aunque hoy en día, la cirugía fetal consigue solventar la mayoría de los casos con buenos resultados.