Dieta mediterránea: Pirámide alimentaria

Autor: Laura Marcos Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (11 de Mayo de 2016)

Para seguir la dieta mediterránea, y notar sus beneficios en la salud, es necesario establecer las proporciones adecuadas de cada tipo de alimento. Para ello, es útil la pirámide, que distribuye de forma sencilla las cantidades y frecuencias de cada producto sin restringir ninguno por completo. Aunque existen diferentes versiones de la pirámide alimenticia, la de la dieta mediterránea es la que más se aproxima a los hábitos de consumo que recomiendan los profesionales de la nutrición.

En concreto, la pirámide de la dieta mediterránea establece en primer lugar la ingesta frecuente de agua, de 4 a 6 vasos al día. Los cereales y las frutas y verduras se sitúan como los grupos aconsejados diariamente en todas las comidas. El consumo de cereales, trigo, maíz, harina, arroz, frutos secos y patatas se aconseja de 3 a 4 veces al día. Lo mismo ocurre con las verduras, hortalizas y frutas, si bien de estas últimas se recomienda consumir unas 5 raciones diarias.

En cuanto al grupo de carnes magras (cerdo, pollo, pavo o conejo), pescados, huevos y variedades lácteas, se recomienda consumir de 1 a 3 raciones al día, no de cada una de ellas, sino alternando cada tipo de alimento durante la semana.

Las carnes rojas y procesadas, en cambio, se recomienda consumirlas ocasionalmente (2 ó 3 veces al mes). Lo mismo ocurre en cuanto a dulces y bebidas azucaradas en general. Si bien no es recomendable consumir bebidas alcohólicas, diversos estudios sugieren que el vino puede tener efectos positivos sobre el sistema cardiovascular, por lo que la pirámide de la dieta mediterránea recomienda su consumo de forma moderada.