Cirugía y pastillas para adelgazar

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (13 de Octubre de 2016)

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Para perder peso sin poner en riesgo la salud es necesario modificar los hábitos de alimentación erróneos y seguir un estilo de vida saludable que incluya la práctica de ejercicio regular. Además, en los casos en los que exista un sobrepeso grave y sea necesario perder mucho peso es indispensable la supervisión médica de cualquier tratamiento que se lleve a cabo para conseguir alcanzar un peso saludable. Sin embargo, muchas personas buscan perder peso rápidamente con dietas poco recomendables, medicamentos, suplementos dietéticos o productos “quemagrasas” e, incluso, cirugías que pueden no ser una opción adecuada.

Dentro de este grupo de opciones para perder peso de forma rápida pero poco saludable, existen varias alternativas. Los medicamentos inhibidores el apetito y de la absorción de grasa (Liraglutida 3.0 mg, Orlistat), son fármacos que se utilizan para controlar el apetito, controlar la cantidad de grasa que se absorbe de los alimentos ingeridos y regular la ingesta excesiva de alimentos. Estos fármacos tienen importantes efectos secundarios, por lo que solo se suelen recomendar cuando se habla en térmios médicos de sobrepeso y obesidad y el IMC (índice de masa corporal) está por encima de 30, y cuando un cambio en el estilo de vida no es suficiente para conseguir un peso saludable.

Dentro de las intervenciones quirúrgicas para perder peso se conoce por ejemplo la  reducción de estómago mediante cirugía (con técnicas como la banda gástrica, bypass gástrico). Esta técnica solo se plantea en casos extremos de obesidad. Es el caso de los pacientes con un IMC de más de 40 o de 35 con enfermedades asociadas graves como diabetes, apnea del sueño, hipertensión o alguna cardiopatía.

En las siguientes páginas de este artículo se muestran algunos de los tratamientos en casos de sobrepeso u obesidad como diferentes técnicas de cirugía (operación de reducción de estómago a través de un bypass gástrico u otras técnicas de extracción de tejido adiposo como la liposucción o la abdominoplastia) y algunos medicamentos inhibidores del apetito (Orlistat) que son o fueron muy conocidos y utilizados, aunque en muchos países algunos han sido prohibidos por las autoridades sanitarias (agencias de medicamentos de cada país) como ocurre con el Rimonabant o la Sibutramina.