Adelgazar después del embarazo: Alimentación durante la lactancia

Autor: Verónica López Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (25 de Enero de 2017)

Durante la lactancia se debe tener especial cuidado a la hora de perder peso. Adelgazar demasiado rápido durante esta etapa puede hacer que el cuerpo produzca menos leche. De hecho, si la madre amamanta a su bebé se recomienda ingerir unas 500 calorías más al día, pues la mujer precisa mayores requerimientos nutricionales. Esto no quiere decir que la madre vaya a aumentar de peso; con una dieta equilibrada, estas calorías se pierden con el simple hecho de amamantar a su bebé.

Al igual que en otras etapas de la vida, durante la lactancia es importante llevar una dieta equilibrada, con relación a las necesidades nutricionales específicas de cada mujer. Además, se debe evitar la cafeína, el tabaco y el alcohol. 

Así, se deben consumir 3 raciones al día de proteínas, 3 raciones de lácteos, y unas 8 de hidratos de carbono complejos, 3 piezas de fruta y de 2 a 3 raciones de verdura. En este periodo los micronutrientes como el hierro o el calcio juegan un papel muy importante en el desarrollo del bebé. Por ello, la alimentación de la madre debe ser rica en alimentos que contengan, especialmente, hierro, calcio y yodo, como por ejemplo, los huevos, el pescado, las legumbres o las espinacas.

El calcio ayuda a mantener la buena salud de los huesos y prevenir enfermedades como la osteoporosis. Sin embargo, dar el pecho, en contra de la creencia general, no descalcifica los huesos. De hecho, entre las mujeres que amamantan son menos frecuentes las fracturas de cadera.

Asimismo, para que el bebé tenga niveles óptimos de hormonas tiroideas, hay que cuidar la cantidad de yodo ingerida a diario, que se encuentra, por ejemplo, en el pescado azul, los huevos, el marisco o la sal yodada. El médico puede indicar un suplemento de yodo durante la lactancia, al igual que durante los nueve meses de embarazo.

También los requerimientos de vitaminas aumentan durante la lactancia, especialmente el de vitamina A, por su papel en el sistema inmunitario y las vitaminas del grupo B. Las primeras se pueden encontrar en verduras como la zanahoria, el tomate o el pimiento y la B en frutas, legumbres, cereales y lácteos.