El adolescente diabético: Los riesgos del alcohol en la diabetes

Autor: Terry Gragera Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (1 de Abril de 2016)

Además de los riesgos ya conocidos del consumo de alcohol en menores, para un adolescente con diabetes, la ingesta de alcohol conlleva cuatro peligros fundamentales:

  1. Provoca hipoglucemia inmediata. El alcohol provoca un descenso acusado y rápido de la glucemia, lo que origina hipoglucemia. Es así, ya que el alcohol, que es metabolizado por el hígado, entorpece la labor de este órgano para transformar el glucógeno en glucosa. Este efecto se incrementa si el adolescente realiza algún tipo de gasto calórico, como bailar.
  2. Provoca hipoglucemia tardía. La hipoglucemia tras el consumo de alcohol puede presentarse hasta 36 horas después de la ingesta de alcohol. Es lo que se denomina hipoglucemia tardía.
  3. Menor conciencia ante la hipoglucemia. Los síntomas de la hipoglucemia pueden pasar inadvertidos cuando se ha bebido alcohol, por lo que el adolescente no tomaría las medidas oportunas para compensar la bajada de glucosa. Además, tanto él como las personas que lo rodean pueden confundir la sintomatología de la hipoglucemia con la del exceso de alcohol, sin hacer nada para corregirla. Es importante que los amigos del adolescente con diabetes sepan que tiene la enfermedad para poder ayudarlo correctamente en caso necesario.
  4. La hipoglucemia no se corrige con glucagón. La hipoglucemia que se produce tras la ingesta de alcohol no se contrarresta administrando glucagón (medicamento inyectable que compensa la bajada de azúcar) sino mediante comida.

Por todo ello, si el adolescente diabético va a tomar alcohol, es aconsejable que siga ciertas normas de seguridad:

  • Asegurarse de que sus niveles de glucosa son correctos antes de ingerir alcohol y después de haberlo tomado. Aumentar los controles de glucosa hasta un día y medio después.
  • Comer siempre antes de beber (haciendo hincapié en los carbohidratos) y para evitar una hipoglucemia durante el sueño, tomar de nuevo algún hidrato de carbono antes de dormir.
  • Optar por bebidas con baja graduación alcohólica. Son preferibles las bebidas fermentadas como la cerveza, el vino (a excepción del vino dulce) y la sidra. Los licores suelen llevar mucho azúcar.
  • Beber poco a poco, evitando la embriaguez para poder detectar las posibles hipoglucemias.
  • Si se mezclan varias bebidas en combinados, no elegir las versiones light, sino las que contienen azúcar.