Dieta para diabéticos

Autor: Verónica López Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (11 de Noviembre de 2016)

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Una alimentación equilibrada por sí sola no es suficiente para tratar al paciente diabético, pero sin una dieta adecuada, el control de la diabetes es imposible. Los pacientes con diabetes no solo deben prestar atención al azúcar que consumen, también deben controlar la ingesta de alimentos ricos en hidratos de carbono complejos y primar el consumo de productos con bajo índice glucémico y ricos en fibra. La educación diabetológica para pacientes y familia juega un papel imprescindible, pues conocer los principios fundamentales de su nutrición ayudará a mantener estable la enfermedad.

En el caso de la diabetes tipo 1 es necesario que el paciente conozca la composición de los alimentos para poder regular la insulina en cada comida. Para los diabéticos tipo 2 llevar una alimentación saludable y equilibrada es parte de su tratamiento, pues además de influir la genética, el sedentarismo, el sobrepeso y la obesidad o los malos hábitos alimentarios son factores de riesgo para sufrir la patología.

Para tratar la diabetes, hay que tener en cuenta el tratamiento farmacológico del paciente (insulina o hipoglucemiantes orales), si la persona diabética realiza ejercicio físico o es sedentaria y su conducta alimentaria.

La Asociación de Diabéticos de Madrid, aconseja basar la alimentación en productos de origen vegetal como frutas, verduras, cereales integrales y alimentos de grano completo, legumbres y frutos secos moderando el consumo de productos de origen animal y evitar los productos procesados, puesto que aportan grasas saturada,s grasas trans, azúcar y sal.

Los alimentos ricos en hidratos de carbono son los que aumentan los niveles de glucosa en sangre. Así pues, no es suficiente con eliminar los azúcares de la dieta de una persona con diabetes, también hay que tener en cuenta los almidones ( de la pasta, el arroz, las legumbres, los cereales…).

Los niveles de glucosa postprandial (presentes en la sangre dos horas después de haber ingerido algún alimento), dependen de la ingesta de carbohidratos y de la insulina disponible, por eso, en el paciente diabético una adecuada ingesta de hidratos de carbono es fundamental para lograr un buen control glucémico.

Hay que tener en cuenta que a menudo se confunde el tipo de hidratos de carbono más aconsejables para los pacientes con diabetes y muchos dejan de consumirlos por miedo a que eleven la glucosa en la sangre. Sin embargo, las recomendaciones dietéticas para el paciente con diabetes nunca excluyen alimentos con un criterio diferente al que se sigue con población sin diabetes. En este sentido, el estudio "Glycemic Index and Dietary Fiber and the Risk of Type 2 Diabetes" concluyó que una dieta rica en carbohidratos en la que se reduzcan los alimentos con alto índice glucémico (IG) puede ayudar a reducir el riesgo de padecer diabetes tipo 2. Una forma de lograrlo, según el estudio, es sustituir el pan blanco por pan de IG bajo.

También la American Diabetes Association sugiere que las personas con diabetes consuman cerealse integrales y productos de grano completo, eligiendo, en el caso del pan, el de grano entero que proporciona más vitaminas, minerales, fitoquímicos y fibra.

Así, los objetivos principales de la dieta para diabéticos son:

  1. Mantener la glucemia en unos niveles adecuados, equilibrando dieta, ejercicio físico y medicación.
  2. Mantener un buen perfil lipídico.
  3. Mantener una correcta tensión arterial.
  4. Mantener al diabético en un peso adecuado.

Para conseguir estos objetivos, la dieta debe cumplir unos requisitos fundamentales:

  1. Debe ser equilibrada y contener todos los nutrientes esenciales.
  2. Debe tener las calorías adecuadas que precise individualmente la persona, para que se reduzca su peso si es necesario, o se mantenga en normopeso.
  3. Si el diabético es niño o adolescente, debe asegurar los requisitos nutricionales para su crecimiento y desarrollo.
  4. Si es una mujer embarazada o en periodo de lactancia, se deben incrementar las necesidades calóricas. Igual en casos de situación catabólica por enfermedad.
  5. La dieta debe prevenir posibles complicaciones como hipoglucemias entre comidas, o tras la realización de ejercicio físico.
  6. Debe colaborar al tratamiento de problemas crónicos si los hubiera, como nefropatía diabética, enfermedad cardiovascular...etc.
  7. La alimentación siempre debe ser equilibrada y variada. Que se diferencie poco de la de la población general.
  8. La dieta debe de estar adaptada a las características de la persona como su estilo de vida, profesión, costumbres...etc.

Una alimentación sana y equilibrada es el tratamiento más efectivo para el control y prevención de la diabetes. Diversas investigaciones han demostrado que los cambios en la dieta reducen la aparición de nuevos casos de diabetes.

"Es importante buscar asesoramiento de profesionales expertos en diabetes que ayuden a sus pacientes a diseñar un plan de alimentación adecuado a sus circunstancias, gustos y tratamiento pautado, es uno de los valores que intentamos transmitir mediante nuestros seminarios de nutrición" comenta Juan Manuel Gómez Moreno, Presidente de la Asociación de Diabéticos de Madrid, en declaraciones a Pan Cada Día.