Diabetes infantil: Diabetes neonatal

Autor: Terry Gragera (12 de Febrero de 2016)

La diabetes neonatal es la que se presenta en el primer mes de vida, habitualmente en las dos primeras semanas, aunque en algunos casos debuta más adelante, pasado el primer mes del bebé. Es una enfermedad muy poco frecuente, que afecta a uno de cada 400.000-600.000 niños. Un 0,25% de los casos totales de diabetes corresponden a la diabetes neonatal.

Se caracteriza por la aparición de hiperglucemia y bajos niveles de insulina en el recién nacido. Además, presenta algunos síntomas como poliuria (orina frecuente y abundante), dificultades en la deglución y deshidratación.

La diabetes neonatal va a precisar siempre un tratamiento con insulina para estabilizar los niveles de glucosa en sangre. A pesar de ser insulinodependiente, no se encuentran marcadores genéticos propios de la diabetes tipo 1.

Detrás de la diabetes neonatal hay una inmadurez de las células beta pancreáticas, que puede o no corregirse con el tiempo. Aquí el factor familiar no juega un papel importante, aunque cuando aparece en varios miembros de una misma familia (lo que sucede rara vez) suele afectar a dos hermanos o a padre e hija. La diabetes neonatal debe diferenciarse de las hiperglucemias transitorias que pueden afectar a los recién nacidos por distintos motivos como: deshidratación, prematuridad, estrés perinatal (por la cirugía, la anestesia, la falta de oxígeno al nacer), administración de algunos fármacos, infecciones

Tipos de diabetes neonatal

La diabetes neonatal puede ser transitoria o permanente, según el tiempo que perdure.

  • Diabetes neonatal transitoria. Es la más frecuente (70%) y remite en los primeros 18 meses de vida del bebé, aunque predispone a tener diabetes en la edad juvenil o en la edad adulta. Además, aunque no aparezca más adelante la diabetes, sí se observa en algunos afectados una anómala tolerancia a la glucosa, que necesita de controles médicos. Al superarse con el tiempo la inmadurez de las célula beta pancreáticas, puede abandonarse el tratamiento con insulina.
  • Diabetes neonatal permanente. Suele aparecer más tarde que la transitoria y se produce cuando las células beta pancreáticas no alcanzan la madurez suficiente. La diabetes neonatal permanente es un factor de riesgo para que la diabetes se perpetúe en el tiempo y el niño continúe siendo insulinodependiente durante toda su vida. Además de la inmadurez de las célula b pancreáticas, tras la diabetes neonatal permanente puede haber otros trastornos que afecten al páncreas.

Tanto la diabetes neonatal permanente como la transitoria suelen darse en bebés con crecimiento intrauterino retardado (CIR), lo que afecta al peso, a la talla y al perímetro craneal, posiblemente por el déficit de insulina durante los meses de gestación. También es común a ambas formas de diabetes neonatal el bajo peso del niño al nacer.

Hay algunos problemas que se han asociado a la diabetes neonatal (en cualquiera de sus formas) como la celiaquía, el hipotiroidismo, defectos en el septum ventricular (tabique que divide al corazón), hemorragia intracraneal, diarrea crónica, anemia, macroglosia (lengua más grande de lo habitual)que pueden deberse a la prematuridad y al bajo peso. También el síndrome de Wollcott-Rallison se vincula a la diabetes neonatal.