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Yoga

Autor: Redacción Onmeda (21 de Junio de 2017)

© iStock

¿Qué es el yoga? El yoga es una antigua disciplina de enseñanza filosófica y curativa, que comprende principalmente posturas corporales y ejercicios de respiración. Las raíces del yoga se encuentran en la India y se remontan a varios miles de años. De acuerdo con la tradición clásica, el yoga es un camino espiritual hacia la obtención de una meta religiosa o mental. El yoga considera el cuerpo y la mente de manera integral, y su significado en sánscrito es “unión”.

Hoy en día, lo que la mayoría de la gente busca con el yoga es relajarse, reducir el estrés, mejorar la coordinación y la movilidad corporal, y evitar dolores en el sistema músculo-esquelético. En lo relativo a la medicina, en el yoga hay dos tipos de ejercicios que desempeñan un papel fundamental: los ejercicios físicos (asanas) y los ejercicios de respiración (pranayama). Practicado como técnica de relajación, el yoga contribuye a equilibrar un estilo de vida marcado por el estrés y a reducir las tensiones interiores. Para lograrlo, es importante practicar yoga regularmente; a ser posible, dos veces al día en un ambiente relajado.

La idea fundamental en el yoga es que cada cual ha de trabajar para alcanzar una meta. En el camino hacia la meta, existe un total de ocho etapas a las que poder orientar la práctica del yoga, por ejemplo, la autodisciplina, la concentración y la meditación. En las enseñanzas de yoga, a esto se le denomina el "noble camino óctuple".

Hatha yoga, ashtanga yoga, kundalini yoga o yoga de la energía; existen muchas formas y variedades distintas de yoga. Muchos centros de yoga, centros deportivos y otro tipo de instalaciones ofrecen yoga tanto para principiantes como para alumnos avanzados. Incluso el yoga para mujeres embarazadas o niños forma a menudo parte del programa ofertado. Para los principiantes de yoga es especialmente importante durante los ejercicios evitar aquellos que puedan superar su capacidad de resistencia. En caso de duda, se recomienda consultar con un médico antes de comenzar a practicar ejercicios de yoga. En general, no debe intentar realizar posturas de yoga que le causen dolor.

Como ya se ha comentado, los orígenes del yoga se hallan en la India, donde hace más de dos mil años un sabio llamado Patanyali escribió una serie de aforismos sobre esta disciplina. El llamado "noble camino óctuple" constituye la base del yoga, concretamente, del raya-yoga. Dentro de él se distinguen: 

  1. Yama: el comportamiento
  2. Niyama: la autodisciplina
  3. Asana: la postura 
  4. Pranayama: el control de la respiración  
  5. Pratyahara: el control de los sentidos
  6. Dharana: la concentración 
  7. Dhyana: la meditación 
  8. Samadhi: la relajación, la iluminación y la paz

Hasta la fecha, han ido desarrollándose diferentes tipos de yoga con diferentes enfoques. Existe, por ejemplo, el hatha yoga, cuyo eje central lo forman los ejercicios corporales (asanas); el ashtanga yoga es una variante del hatha yoga, pero con ejercicios más sofisticados realizados en sincronía con la respiración ser. Originadas en Estados Unidos, existen otras variantes como el llamado power yoga, muy extendido en países de Occidente y cuyos ejercicios poco tienen que ver con la práctica tradicional del yoga. Otras formas de yoga, como el bhakti yoga, el inana yoga, el karma yoga se centran fundamentalmente en los aspectos espirituales y religiosos del yoga. También ha surgido el Bikram yoga, creado por Bikram Choudhury, que consiste en realizar las asanas a 40 grados y bajo un  40% de humedad durante 90 minutos.

La aplicación práctica del yoga hoy en día es muy variada. El objetivo clásico de esta disciplina, enfocado a encontrar un camino espiritual para lograr el equilibrio físico y mental, sigue siendo una prioridad en muchas terapias de yoga.

 Los ejercicios de yoga están dirigidos a: 

  • mejorar la coordinación y la agilidad
  • fortalecer los músculos

Todo ello como una técnica de relajación para reducir el estrés y prevenir trastornos relacionados con la concentración y el sueño, así como también para ayudar a mitigar enfermedades y dolores, como por ejemplo el asma y dolor de espalda.

La práctica del yoga puede realizarse tanto en grupo como en soledad. Por lo general, los que practican yoga se colocan sobre una colchoneta de yoga antideslizante. Una sesión de yoga comienza con ejercicios dirigidos a entrenar la concentración para “olvidar” el día a día y buscar la paz interior. A esta breve meditación, le sigue la realización de diferentes posturas, las llamadas asanas. Algunos de los ejercicios de yoga más famosos son, por ejemplo, la posición de loto y la denominada postura fácil (sukhasana). Cada uno de los ejercicios del yoga está dirigido a diferentes áreas del cuerpo y se puede combinar con los ejercicios de respiración (pranayama).

Para realizarlo correctamente, es necesario mantener cada postura varios minutos, pues el fin es centrar la mente en el ejercicio que se realiza y establecer una conexión entre cuerpo y mente, prestando atención a las sensaciones físicas y al control de la respiración. Al final de cada sesión, es frecuente realizar ejercicios que conduzcan a una relajación profunda de la persona.

La práctica regular es muy importante. Se recomienda practicarlo dos veces al día durante veinte o treinta minutos, para aprender a realizar bien los ejercicios. Aunque es complicado saber exactamente el grado de efectividad del yoga sobre nuestro organismo, sí que hay estudios que ponen de relieve los efectos positivos del yoga en el tratamiento de problemas y enfermedades como la presión arterial alta, la esclerosis múltiple y el dolor de espalda.

Para muchas personas, el yoga mejora su bienestar físico y emocional, aliviando así el estrés y la tensión, y ayudando a paliar y a prevenir otros problemas de salud. Se cree que el yoga tiene un impacto positivo en los siguientes casos: 

  • presión arterial alta (hipertensión)
  • presión arterial baja (hipotensión)
  •  problemas de espalda
  • enfermedades respiratorias
  • trastornos psicosomáticos

Cabe señalar no se aconseja considerar el yoga como único tratamiento de enfermedades, pero sí que puede servir de apoyo a una terapia médica convencional. En cualquier caso, es esencial siempre consultar previamente con un médico especialista.

Fuente:

Onmeda.de