Las lesiones más frecuentes de los futbolistas

Autor: Redacción Onmeda Revisión médica: Dr. Tomás Rodelgo (27 de Octubre de 2014)

© Jupiterimages/Thinkstock Images

Las competiciones de alto nivel como una Eurocopa, un Mundial de Fútbol o unas Olimpiadas exigen un esfuerzo físico extra por parte de los futbolistas, lo que puede conllevar mayor riesgo de lesiones. En general, los jugadores de fútbol se lesionan principalmente en las extremidades inferiores y de forma leve, ya que las lesiones graves ocurren rara vez.

Según el Centro de Investigaciones y Evaluación Médica de la FIFA, los futbolistas suelen padecer, sobre todo, contusiones musculares y esguinces en las articulaciones. Así, un estudio realizado durante 15 años por este organismo revela que las lesiones más frecuentes en los futbolistas son las siguientes: lesiones en los tobillos, lesiones en las rodillas, lesiones en los músculos isquiotibiales y lesiones en la cabeza.

Lesiones en los tobillos

Es la lesión que con mayor frecuencia se produce en el fútbol. El esguince de tobillo puede surgir al cambiar rápidamente de dirección, por entradas bruscas o por chocar contra un pequeño saliente en el campo o contra la bota de otro futbolista. La mayor parte de los esguinces se producen cuando la planta del pie se flexiona, dañando los ligamentos de la parte exterior del tobillo. Además, hay otros factores de riesgo personales en este tipo de esguinces, como son la fortaleza del tobillo, el control que se tiene sobre los propios movimientos y haber tenido otro esguince con anterioridad.

Los síntomas del esguince de tobillo son: hinchazón, dolor al mover el tobillo y al caminar e incapacidad de dejar el peso del cuerpo sobre el pie.

Lesiones en las rodillas

Pueden resultar afectadas varias zonas de la rodilla, pero el desgarro del ligamento cruzado anterior es una de las lesiones más graves que puede sufrir un futbolista. El ligamento cruzado anterior estabiliza la articulación de la rodilla, impidiendo que la parte inferior de la pierna tenga un movimiento excesivo con respecto a la parte superior. Esta lesión es muy temida, ya que puede conllevar hasta nueve meses de baja.

Un 70% de las lesiones en el ligamento cruzado anterior se producen sin contacto con otro futbolista, por ejemplo, frenando tras una carrera (cuando el futbolista se queda "clavado" en el césped) o cambiando de repente de dirección.

Los síntomas de un desgarro del ligamento cruzado anterior son: un chasquido o crujido en la rodilla, dolor, hinchazón, imposibilidad de poner recta la pierna y sensación de que la rodilla está suelta.

Lesiones en los isquiotibiales

Los músculos isquiotibiales son los que se sitúan en la parte posterior del muslo. Son músculos que sufren mucho con la práctica del fútbol, y se suelen lesionar sin que haya contacto con otro jugador. Así, el esguince de los músculos isquiotibiales se produce habitualmente cuando el futbolista cambia de velocidad, esprinta o hace un movimiento brusco.

La lesión en los músculos isquiotibiales es más recurrente cuando ya ha habido un daño previo, pues muscularmente el futbolista puede estar más débil.

Los síntomas de un esguince de los músculos isquiotibiales son: estallido o chasquido, molestias en la parte de atrás de la pierna, hinchazón y dolor al flexionar la rodilla.

Lesiones en la cabeza

Puede ser una de las lesiones más graves. Lo más importante es determinar si el futbolista ha sufrido una conmoción cerebral, lo que no implica necesariamente que el jugador pierda el conocimiento.

Si no se puede asegurar en ese mismo momento si el futbolista ha sufrido o no una conmoción cerebral, lo mejor, como medida de prudencia, es que abandone el campo y deje el partido. Aunque la mayoría de las conmociones se curan con reposo absoluto en varios días, no hay que retomar la práctica del fútbol hasta que los síntomas no hayan remitido por completo.

Los síntomas de una conmoción cerebral son: confusión, desorientación espacial o temporal, dolor de cabeza, mareos, náuseas, pérdida de equilibrio e inseguridad.

Más información relacionada en Onmeda