El buceo

Autor: Redacción Onmeda (16 de Noviembre de 2016)

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El buceo es un deporte fascinante. Cualquiera puede aprender a bucear, da igual si se es joven o adulto, la única condición es ser mayor de 8 años. Aprendiendo algunas nociones básicas, teniendo buena forma física y el equipo adecuado, se puede disfrutar a lo grande debajo del agua.

Pero sobre todo, se debe tener en cuenta que el buceo es un deporte de riesgo. Por lo tanto, es importante prestar especial atención al entrenamiento y contar con un buen equipo. Con la preparación y precaución necesarias incluso quienes padezcan de enfermedades crónicas como diabetes mellitus o asma bronquial pueden practicar buceo.

Para bucear, no solo es importante aprender las técnicas adecuadas, también es básico conocer las leyes fundamentales de la física. Si se conoce el proceso por el que pasa el cuerpo y la extraordinaria carga que supone para el organismo, pueden evitarse riesgos innecesarios.

La propiedad física más importante en el buceo es la presión. La media de la presión del aire a nivel del mar es de 1,013 bares, lo que supone una fuerza de 180 newton para una persona que mide 1,70 metros de altura y pesa 70 kilos. A diez metros de profundidad la presión sobre un cuerpo aumenta al doble que en la tierra.

Requisitos para poder bucear

Para minimizar los riesgos, cada buceador debe cumplir los siguientes requisitos básicos

  • Tener conocimientos básicos sobre cómo reacciona el cuerpo humano bajo el agua y saber cómo resolver situaciones peligrosas.
  • Tener conocimientos sobre el equipamiento que se emplea y conocer las medidas de seguridad
  • Estar en buena condición física y mental.

Examen médico

Si se quiere empezar a bucear, primero es necesario someterse a un examen médico concteo, el cual evalúa que tanto las condiciones físicas como psicológicas de la persona son adecuadas y que no existe ningún factor de riesgo que impida la práctica del buceo. Para los deportistas que practican el buceo por su cuenta, no es obligatorio someterse a este reconocimiento médico, pero sí es recomendable. A partir de los 40 años se aconseja realizar un reconocimiento médico de forma anual.

Restricciones para practicar el buceo

Durante la práctica de este deporte, el buceador se expone a una situación desconocida, tanto en el aspecto físico como en el psicológico. Permanecer mucho tiempo bajo el agua no es una condición de vida normal del ser humano. Por ejemplo, la presión es mucho más alta que en la superficie y es importante tener en cuenta y conocer las limitaciones personales de cada uno para saber si se está preparado para adentrarse en la aventura del buceo.

En el caso de las mujeres, la menstruación o los tratamientos con anticonceptivos no suponen ningún riesgo a la hora de bucear. En cambio, las mujeres que llevan implantes mamarios deben extremar las precauciones porque la alta presión puede alterar la consistencia de la prótesis. Sin embargo, en el buceo deportivo no suelen darse estos casos.

Alcohol y nicotina

El alcohol y el tabaco siempre suponen un riesgo para la salud, pero más aún cuando se bucea bajo los efectos de cualquiera de estos tóxicos. El sobrepeso también es un factor de riesgo, por lo tanto, es recomendable que las personas con mucho sobrepeso se sometan a un análisis médico antes de practicar el buceo para comprobar si están capacitados para sumergirse sin riesgos.

Enfermedades crónica

El hecho de padecer una enfermedad crónica no supone un factor determinante para renunciar al buceo. Algunas enfermedades como la diabetes mellitus o el asma bronquial, en principio, son compatibles con este deporte, pero quienes la padecen deben enfocar la inmersión con cautela. Los asmáticos deben consultar al médico y realizar una prueba de función pulmonar antes de sumergirse. Si el resultado de la prueba es bueno, se puede bucear cumpliendo con las precauciones necesarias establecidas en caso de asma.

En el caso de hipertonía, bronquitis aguda o enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), se deben tener en cuenta los posibles riesgos y es recomendable no practicar el buceo. También se desaconseja en los casos de personas propensas a los mareos agudos.

Diabetes mellitus

La práctica del buceo no está contraindicada en las personas con diabetes siempre y cuando tengan en cuenta ciertos factores:

  • Se debe ir acompañado de un buceador experto.
  • Antes de una inmersión, es importante ingerir suficiente líquido.
  • La inmersión debe ser, como máximo, a 30 metros de profundidad.
  • Es recomendable llevar medicamentos para administrar durante la inmersión si fuera necesario.
  • Deben ir acompañados de un buceador que tenga conocimientos sobre la enfermedad y pueda intervenir en caso de emergencia.
  • Se deben medir los niveles de glucosa en sangre 60 y 30 minutos antes de la inmersión e inmediatamente después, y también pasadas entre 12 y 15 horas.
  • Llevar un diario de diabetes puede ayudar a elegir el momento más adecuado para realizar la inmersión.

Niños

Los niños deben ser mayores de 8 años para aprender a bucear con oxígeno, pero antes pueden prepararse y entrenarse con cursos de snorkel. Además, debido a la tensión que se produce en el organismo a gran profundidad, es recomendable que los niños menores de 14 años no se sumerjan a más de 10 metros.

¿Qué equipo se necesita para bucear?

Equipamiento básico

El equipamiento básico del buceo incluye una máscara, un tubo y unas aletas. El tubo no solo se utiliza para el snorkel, también es necesario para el buceo con botella. Además, es necesario contar con un buen traje de neopreno y un cinturón de lastre o un jacket para controlar la flotabilidad.

Equipo de respiración

Hoy en día, en el buceo se utilizan principalmente equipos de aire comprimido. Con ellos, el buceador inhala el aire a través de una boquilla con una presión correspondiente a la presión ambiente (la presión del agua más la presión atmosférica). Este aire se comprime en una (o más) botella de acero o aluminio con una capacidad de entre 10 y 15 litros y va sujeta a la espalda del buceador.

Mediante un compresor se introduce el aire en la botella con una presión de 200 bares, lo que permite una inmersión de unos 40 minutos.

Para el buceo a mayor profundidad, como por ejemplo, la investigación submarina con fines científicos o militares, es necesaria una mezcla de oxígeno y helio.

Equipo complementario

Nunca se debe exceder el tiempo de inmersión recomendado. Para ello, el monitor debe usar dispositivos especiales para controlar el tiempo y la profundidad de cada inmersión, así como para controlar la velocidad de subida y avisar de las posibles complicaciones. Para esto se necesitan un reloj profundímetro y las tablas de buceo.