Beneficios y riesgos de practicar deportes olímpicos

Autor: Redacción Onmeda (5 de Agosto de 2016)

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Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016. Cada cuatro años se celebran unos Juegos Olímpicos, un acontecimiento deportivo a nivel mundial que actúa como plataforma para promover el deporte y el ejericio físico entre la sociedad. 

Y es que, practicar deporte es importante para garantizar una salud plena ya que contribuye a sentirse bien y mejorar el funcionamiento de los diferentes órganos y sistemas del cuerpo. El ejercicio físico es fundamental para la musculatura porque beneficia el tono, el metabolismo muscular, la flexibilidad y la fuerza. La mejora de la función muscular influye en el retorno venoso, ya que la musculatura actúa como bomba sobre las venas ayudando a la sangre en su regreso hacia el corazón. Los efectos del deporte son beneficiosos también para el sistema cardio-respiratorio y el sistema óseo. Además, a nivel psicológico se estimula la liberación de endorfinas (las “hormonas de la felicidad”) en el cerebro.

Pero hay que tener presente que toda actividad deportiva, al implicar ejercicio físico, conlleva el riesgo de lesiones, y que no todo individuo puede realizar cualquier deporte, ya que existen una serie de condicionantes inherentes a cada persona que aconseja, o no, la práctica de una disciplina determinada.

Si a ello le sumamos que las competiciones deportivas de alto nivel, como los Juegos Olímpicos, exigen un esfuerzo físico considerable, llegaremos a la conclusión de que el deporte, a pesar de ser un hábito muy sano, posee ciertos inconvenientes si no se practica de forma adecuada.

Encuentra en las siguentes páginas información completa sobre los riesgos y posibles lesiones de algunos de los deportes más influyentes del panorama olímpico:

  • Fútbol
  • Tenis
  • Natación
  • Atletismo
  • Baloncesto
  • Gimnasia artística
  • Ciclismo
  • Piragüismo
  • Judo
  • Balonmano

Antes de sumergirse en el mundo del deporte, es importante tener en cuenta que es imprescindible adoptar una alimentación sana y equilibrada para que el cuerpo esté preparado para soportar la carga física y el desgaste calórico del ejercicio físico.

Además, una correcta ingesta de líquidos antes, durante y después del ejercicio es fundamental para mantener un control sobre la temperatura corporal, la circulación sanguínea y la hidratación, aspectos claves para evitar posibles enfermedades por calor.

Calentar el organismo y los músculos es fundamental para evitar lesiones y sobrecargas. Por este motivo, es necesario llevar a cabo un calentamiento a base de estiramientos de 5 a 10 minutos antes de empezar la actividad física. Del mismo modo, es importante mantener un periodo de enfriamiento similar al finalizar el ejercicio para facilitar la disminución progresiva de la frecuencia cardiaca, seguida de estiramientos musculares.