Alimentación y deporte: Cafeína

Autor: Redacción Onmeda (3 de Abril de 2017)

La cafeína se considera una ayuda ergogénica farmacológica y nutricional ya que también se encuentra de forma natural en bebidas como el café o el té. Como alcaloide es una sustancia estimulante beneficiosa en algunos deportes porque estimula el sistema nervioso central, mejora la función cardiovascular y aumenta la movilización de la grasa del tejido adiposo. A nivel muscular, aumenta la movilización de calcio del retículo sarcoplásmico, lo que contribuye a mejorar los mecanismos de contracción muscular.

Recientes estudios afirman que la cafeína puede mejorar el rendimiento en ejercicios de larga duración, pero también en ejercicios cortos y de alta intensidad.

La ingesta habitual de cafeína reduce la sensibilidad a la misma y, por lo tanto, su efecto ergogénico. Los deportistas que la consumen de forma diaria deben dejarla al menos varios días antes de usarla como ayuda ergogénica. La dosis recomendada sería de 3 a 6 mg/kg al día. Se puede tomar en pastillas, té o café, aunque su mejor control de la dosis es a través de comprimidos.

Antioxidantes

Un antioxidante es una molécula capaz de prevenir la oxidación de otras moléculas. Las reacciones de oxidación pueden producir radicales libres que dañan las células y se asocian al denominado estrés oxidativo, relacionado con enfermedades cardiovasculares y neurodegenerativas, entre otras.

Las vitaminas, los polifenoles y los minerales, principalmente el selenio y el cinc, son los antioxidantes más importantes. Las personas tienen múltiples sistemas antioxidantes para protegerse de los radicales libres. Además se pueden adquirir a través de alimentos como frutas, verduras, café y té.

La práctica de ejercicio físico aumenta el consumo de oxígeno de forma muy importante, lo que da lugar a un incremento en la producción de radicales libres, que pueden dañar los lípidos, proteínas y ADN, y producir alteraciones a nivel tisular. Además, el ejercicio provoca fenómenos inflamatorios que a su vez originan más radicales libres.

Algunos estudios apuntan que el déficit de antioxidantes podría afectar al rendimiento físico de una persona y puede provocar la aparición de lesiones tras las sesiones de entrenamiento. Sin embargo, seguir una dieta adecuada hace que el déficit de estas sustancias sea raro y la suplementación en personas con una buena alimentación no ha demostrado que tenga efectos ergogénicos.

Advertencia: no es aconsejable consumir estos complementos de forma continuada y sin una dirección médica especializada.